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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS |
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Núm. 20 |
Brasil: contra milicos y pelegos |
| Más de diez años de pax de los monopolios en el expoliado Brasil, son quebrados por grandes huelgas sin dirección, vale decir sin pelegos y también contra ellos (Pelegos es el nombre despectivo con que se denomina a los burócratas sindicales). En lo que va de año, cientos de miles de metalúrgicos del ABC (S. André, S. Bernardo y S. Caetano, en la periferia de Sao Paulo), salen a dar su opinión sobre el milagro brasilero. En las últimas semanas, más de 150.000 obreros y funcionarios han parado totalmente en siete estados del país: Río Grande de Sul, Goias, Bahía, Paraná, Río, Minas Gerais y Brasilia. En Porto Alegre, el movimiento iniciado por siete mil trabajadores de la construcción, ha sido secundado por casi la totalidad de los de la ciudad, mientras los conductores y cobradores del transporte comunitario, en huelga por reivindicaciones salariales, han conseguido paralizar casi totalmente una ciudad en la que novecientas mil personas utilizan diariamente los transportes colectivos. En Goiana, los trabajadores de la construcción han iniciado una huelga «indeterminada», saltando por encima de la dirección del sindicato que se oponía a ella. En Belo Horizonte los 13.000 empleados municipales, así como los de correos y telégrafos, comienzan una huelga, a la que se han sumado los empleados de la banca privada. (Mientras ocurría todo esto, la prensa aquí, lo que nos daba, eran imágenes de Suárez en plan hortera, tirándose al agua, rodeado de policías con corbata.) El sindicato, declarando la huelga cuando los obreros ya están en la calle, actuó a lo largo de los conflictos con la compañía de la iglesia: el pelego y el obispo proponiendo juntos cantar el himno y asistir a misa, antes y después de cada mitin... A pesar de lo cual, no faltaron elogios desde la izquierda para el cura progresista, el sindicato responsable, y sobre todo, para su líder, el capanga Lula. Por extraña coincidencia, los elogios para Lula, llegan también desde otros ángulos. Algunos de ellos: «El proceso democrático (así lo llaman), precisa de líderes sindicales con posiciones coherentes, como la tomada por Lula al sugerir la suspensión de la huelga, y no de líderes que huyen ante la ley» (presidente de la patronal de la industria automovilística). «La presencia de Lula es importante, pues manteniéndose él como líder, sabremos con quien negociamos» (nosotros también lo sabemos. Palabras de alto dirigente de la Federación de Industrias de Sao Paulo). Al fin, Mindlin, gran empresario y líder patronal (él, sí coherente), termina de aclarar, por si hubiera dudas: «Lula es un líder que no puede ser alejado del sindicalismo brasileño.» ¡Hete aquí una verdadera guía para la izquierda! Caben para el Brasil las mismas luchas que para Argentina contra los 25, la CNT y compañia; para Chile contra la UNTRACH de Pinochet, la FUT y el grupo de los 10 de la DC y la CNS de los restos del PC y UP recomponiéndose del naufragio, o para el Uruguay contra los restos no recompuestos del naufragio del Frente Amplio. |