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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS |
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Núm. 19 |
Hablan los expulsados de la CNT |
Para nadie son un secreto ya (y es un error pretender que lo sean) los problemas de la CNT, previos a un Congreso que no acaba de llegar nunca, y que ahora al parecer va a ser aplazado como pensaban los pesimistas. Expulsiones, calumnias, agresiones que poco tienen de libertario. Tampoco lo es mucho ocultar las cosas, fomentar la confusión y permanecer como cómplices pasivos. Cuando el tema había quedado para una sección ampliada de cartas, un grupo de expulsados y automarginados de la Confederación, pide expresarse desde las páginas de Bici, cuando la prensa de la CNT se les ha cerrado, y desde las tribunas públicas se les acusa de todo (hasta de concomitancias con la UCD). Ahí están su información y sus razones. No añadimos nada de nuestra parte, si acaso, dejamos fuera algún ataque excesivamente personalizado que no aporta gran cosa y puede suponer un perjuicio para los aludidos. ^ Podríais resumir el proceso de las expulsiones... — SEBAS: En realidad las expulsiones empezaron formalmente con la de José María Berro, que era el secretario de prensa y Propaganda del Comité Nacional. No fue casual que empezaran por Chema, de hecho la orquestación de todo el tinglado, la «operación anti-paralela y todas esas cosas se han montado por una serie de razones, y fundamentalmente por la cuestión del Congreso. Dos meses antes de que se produjeran, Luis Andrés Edo, del sindicato de la construcción (al que pertenecía Berro), ya prefigura en sus declaraciones a «El Viejo Topo» cuál iba a ser la maniobra y el montaje de las expulsiones. Todo se precipitó con la cuestión planteada en un Pleno Regional sobre la desfederación del sindicato de la Construcción, que se había permitido convocar un Pleno Regional sin contar con nadie; la desfederación quedó en suspenso por un solo voto, y pensaron que la mejor defensa era un buen ataque. Como la verdad es que en plan de conspiradores son muy buenos, se montaron todo el tinglado de «la paralela» y empezaron el asunto en Construcción, a ver cómo salía. Es un sindicato, donde trabajadores, en el sentido de currantes, hay muy pocos, y normalmente a la asamblea van diez o quince personas, que suele ser la gente bien adoctrinada. Así se sacaron de encima a José María Berro, que, era precisamente el encargado de las tareas del Congreso. Tras esto siguieron con otro compañero, en un sindicato que tienen también prácticamente dominado, Químicas, y así echaron a Santiago López Petit, que también estaba en la Comisión del Congreso. Y tras esto hicieron el montaje del sindicato de Artes Gráficas. Fue curioso, porque justo cinco días antes de que se celebrase la asamblea de las expulsiones, la Federación Local de Barcelona, sacó en la prensa una nota hecha por Quimet (máximo dirigente de la FAI), en la cual, sin que se hubiera pronunciado en absoluto el conjunto de la confederación, ni siquiera los sindicatos de Barcelona, sobre la situación de los Grupos de Afinidad (los mal llamados «paralelos»), se nos califica de partido político, de organización sectaria, etc., y se dice que el foco principal está en Artes Gráficas. La asamblea tuvo un carácter muy estaliniano. Se habían reunido, y teníamos pruebas de ello, cuatro días antes para decidir nuestra expulsión (ellos, que nos acusaban de reunirnos aparte). Además la Junta Sindical presentó un «informe» (sin contar con dos de sus miembros que pertenecían a los Grupos de Afinidad), en el que se nos calificaba de partido político, de que estábamos por la lucha por el poder, por controlar la CNT, por llevarlo hacia el marxismo, etc. Cuando por parte de los Grupos de Afinidad intentamos responder diciendo que queríamos entrar en un debate, se nos dijo que ni hablar, que el debate sobraba, que lo único que había que discutir allí era si nosotros formábamos parte o no. Se nos negó el derecho a voto porque éramos los «acusados». La cosa estaba decidida... Siguieron luego las expulsiones en el Metal que también tuvieron un carácter muy curioso: en una asamblea en la que había mayoría de compañeros que simpatizaban con los Grupos de Afinidad se acordó que los Grupos podían estar dentro de la CNT. En la asamblea siguiente, ellos trajeron mayoría, impugnaron el acuerdo y expulsaron .. . – OSCAR: Luego una serie de gente nos hemos ido, en primer lugar por solidaridad con los compañeros expulsados, y luego porque era la única forma de expresar nuestra disconformidad por el abandono en CNT de la democracia interna, de la democracia directa y hasta de la lucha de clases. Yo había recibido en mi sindicato (Transporte) insultos y ataques de tipo personal, aunque la inmensa mayoría de la asamblea del sindicato, me apoyaba y pensaba ratificarme en el cargo que tenía..., pero somos muchos los que nos hemos marchado por la imposibilidad total de trabajar. No sé si calificarlo de escisión, o simplemente de abandono... - JULIO: Yo era el secretario del sindicato de Administración Pública. Lo nuestro en el sindicato ha sido una escisión, nos hemos ido la mitad del sindicato, y por lo menos el 75% de la militancia... ^ Tal vez interese explicar algo de lo que eran realmente los Grupos de Afinidad ... - EMILIO: Los Grupos de Afinidad se empezaron a reunir a partir de la situación que se creó cuando el caso Scala, a partir de ahí se trató por parte de una serie de compañeros de abrir un debate sobre la situación de la CNT y la situación de la clase obrera, para incidir en que la CNT funcionara como una organización de clase. Tuvieron una cierta continuidad hasta mayo o junio de ese año -1978-. Luego, con la convocatoria del Congreso, y ante la posibilidad de que la gente de los Grupos de Afinidad pudiera incidir con ponencias y debates en los sindicatos, es cuando viene toda la campaña contra nosotros. Pero hay que decir que aunque la gente expulsada sí que era de los Grupos de Afinidad, la gente que ha abandonado no lo es en su mayoría. Quizá el caso más significativo sea el de Enseñanza: como miembro de Grupo de Afinidad el único que se había presentado a la asamblea era yo, en cambio nuestra salida fue de unos 30 militantes, la mayoría en la asamblea, y esto se explica por lo que decía antes Oscar. Éramos la mayoría pero se había llegado a unos niveles..., el tener que estar allí cada viernes para tratar de impedir cualquier maniobra, nos había llevado a un punto en el que no podíamos intervenir ya en el sector, a pesar de empezar a contar ya con una realidad de experiencias radicales como «escuelas en lucha»... - OSCAR: En el transfondo de todo está el abandono paulatino de la práctica sindical real, después de la influencia que había llegado a tenerla CNT hasta los sucesos de Scala. Se había caído al final en una especie de «sindicalismo de cuatro paredes», donde las luchas se paraban en los locales de las asambleas de sindicato: allí todo el mundo podía decir lo que le pasara por las narices sin tener después la obligación de llevarlo a su fábrica, a su barrio, a sus compañeros de trabajo: el único fin era ser más revolucionario y más anarquista verbalmente ... Total una serie de compañeros empezamos a ver la necesidad, incluso física (porque aquí no se ha hablado, pero ha llegado a haber incluso agresiones) de defender unas posiciones de aproximación al mundo del trabajo, en lugar de un alejamiento cada vez más grupuscular. Si los Grupos de Afinidad no los hubiéramos creado nosotros los hubieran tenido que crear otros ... ^ En artículos, entrevistas, intervenciones públicas, etc., se os ha venido acusando de hacer un planteamiento puramente reformista, de sindicalismo amorfo y hasta «socialdemócrata» ... - JULIO: Para eso del «reformismo» lo mejor es hablar de luchas concretas y de cómo se han llevado. Nosotros en Administración Pública, uno de los sectores más complicados para la acción sindical porque el patrón es el Estado... con un sindicato que pasaba poco de doscientos afiliados y poco más cincuenta o sesenta militantes, hemos conseguido el año pasado paralizar la Administración Central durante nueve días y extenderla huelga en todo el Estado a sesenta y pico de centros. Se cuenta incluso con la paralización del Gobierno Civil de Barcelona ... ¿eso es reformismo? Se nos podrá acusar de «reformistas», pero a nosotros se nos puede encontrar cada día en nuestra empresa luchando, a quien nos acusa, no sabemos donde podríamos encontrarle cada día por la mañana ... - EMILIO: El único «reformismo» de que se nos podría acusar sería el de intentar recuperar realmente el espacio de la empresa y la democracia directa dentro de la organización. Eso era lo que planteábamos. Para ellos es más revolucionario el planteamiento de la gente que se pasa el día en las cuatro paredes del sindicato, hablando, controlando... porque no tiene otra cosa que hacer. Por ejemplo, Boldú califica de «reformista» nuestra práctica de «Escuelas en Lucha», oponiendo como revolucionarias las experiencias «paralelas» o «marginales». Pero esto lo dice un señor que es catedrático, que cobra como funcionario del Estado y que nunca ha estado en las luchas contra el funcionariado. ¿Qué experiencias prácticas pueden oponer a las nuestras? Lo único que tienen es una guardería carísima en la zona de la costa... - SANTIAGO: En Banca la gente de los Grupos de Afinidad, que no nos hemos ocultado nunca, hemos estado todos en la huelga de Banca, una lucha donde nuestra opción ha sido siempre huelga indefinida... ha habido banco en el que hemos negociado directamente delegados de las asambleas, saltándonos todos los tinglados legales, lo que no han sido nunca capaces de imponer los que nos llaman reformistas... Otra cuestión es la de los temas marginales. Nunca nos hemos opuesto a que se luche por los presos, la homosexualidad libre, etc., lo único es que no vemos todo esto como el problema central de la CNT, y ahí se daba un desfase entre la lucha que planteábamos en las empresas y la imagen de CNT... - OSCAR: Pero hay más ..., resulta que los guardianes de las líneas más «puras», son los que llegado el momento de la lucha contra el plan energético o la campaña antinuclear, se oponen a que la CNT participe en las luchas. Son los que cuando los presos tratan de dar una viabilidad a sus problemas, deciden no firmar ningún comunicado..., o en la manifestación gay por ejemplo: a nivel verbal puramente, el derecho a la libertad del cuerpo, la homosexualidad, etc. Cuando los propios implicados en el problema, que según la teoría y la práctica libertarias, deben ser los que lleven la iniciativa, nos piden apoyo para una manifestación contra la ley de peligrosidad social y toda la problemática que tienen planteada, entonces la CNT, controlada por los que nos acusan de reformistas, es la primera y la única organización que se niega a firmar. ^ También se os ha acusado de «marxistas» encubiertos. . . - MARUGAN: La acusación de «marxistas» se nos ha hecho a los únicos que hemos hecho análisis concretos. Para un sector de la CNT ya está todo dicho. Evidentemente, quien lo dice suele ser un parado profesional que vive no se sabe muy bien de qué. - EMILIO: Lo que hay en el transfondo, es que se oponen a que la CNT sea una organización de clase. Se amparan en unas siglas históricas para crear un grupo de amiguetes. El mismo Quimet ha llegado a decir que el anarquismo es la «superación» de la lucha de clases. Sin embargo a muchos de los que estamos aquí no nos pueden acusar de no haber llevado una práctica anarquista desde hace muchos años de habernos llamado -ellos mismos- anarquistas. El coco del marxismo se ha invocado desde el exilio ... - SEBAS: Huyendo de etiquetas, yo diría que a la CNT le está pasando lo que al movimiento anarquista internacional. No haber comprendido que un movimiento de clase no puede nacer como una familia, sino a partir de otros planteamientos. Aquí cabe recordar el caso de la FORA, que desapareció del mundo laboral, por una ideologización al margen de la práctica. O el de la pérdida de fuerza del anarcosindicalismo en Francia. Lo que logró la CNT en 1910 fue, a partir de un hecho de clase, no de pretender hacer una síntesis de familias. Desde que la CNT quedó en manos de la familia Urales, pequeños burgueses radicalizados y enemigos al principio de la CNT, han acabado con ella como organización de clase revolucionaria, para hacer de ella una secta para uso y consumo de cosas muy discutibles... - MARUGAN: Coincide todo esto con la convocatoria del Congreso, donde tendrían que dar cuenta de los 40 años de exilio, y del incumplimiento de sus propios acuerdos, que decían que, una vez legalizada la CNT en el interior, se le pasarían todos los bienes y archivos... - SEBAS: Hay un discurso de Federica diciendo que no se disolverán... ^ También se habla de un documento, en el que decís que queríais «acabar con los elementos anarquistas de la CNT... - OSCAR: Que lo muestren... Yo he sido el anarquista oficial de Santa Coloma hasta el año 74. Bueno eso es falso, lo han sacado porque hemos pedido que se aclare si la CNT es una organización anarquista a secas, o si es una organización obrera que utiliza los postulados anarquistas... - SEBAS: Yo puedo estar de acuerdo con el tío más maximalista, porque aquí ha de haber pluralismo de corrientes, pero no pueden estar en CNT posiciones que niegan la propia organización. No pueden coexistir quienes piensan que el sindicato es una herramienta para la revolución social, y quienes están en el sindicato sólo como medio de captación. - SANTIAGO: Cuando estábamos en condiciones de tirar a los que han desatado la campaña contra nosotros no lo hicimos. Yo soy contrario a las expulsiones. Pero ahora ellos han tenido miedo a la práctica que estábamos imponiendo. Les hemos desbordado y han cogido miedo. De los «anarquistas puros» que había en Banca cuando yo entré no queda ninguno. Y ha sido la propia práctica la que los ha hecho automarginarse, al no ser capaces de hacer nada en las empresas. Pero nunca pensamos en expulsarles, como han hecho ellos con nosotros... - SEBAS: Cuando tuvimos la oportunidad, cuando la gente pedía a gritos la expulsión de Luis Andrés Edo y del sindicato de la Construcción, no se hizo. Se habló de la gran familia que debíamos ser y fue un error que hicimos, porque no se trataba de expulsar anarquistas sino antisindicalistas que no tienen sitio en un sindicato... - MARUGAN: En la asamblea donde me expulsaron a mí, dijeron algunos que lamentaban la expulsión de un anarquista, pero que no había más remedio porque estaba «confabulado»... - EMILIO: Todas las acusaciones que se nos han hecho son ideologistas, no se han dado posiciones sobre nuestras prácticas concretas. Es la misma respuesta que da cualquier partido autoritario para expulsar a la gente, no ha habido una confrontación de prácticas o análisis diferentes... - MARUGAN: La específica no ha abandonado un planteamiento anarco-bolchevique con verborrea anarquista. Ha continuado su práctica desde el 36... hay que recordar los planteamientos del POUM en el 36-37 donde reconocía a la CNT como correa de transmisión de la FAI, por eso las juventudes libertarias se unieron con las del POUM... - SANZ: Pero ahora todo ha surgido cuando la CNT ha empezado a irse de donde están los trabajadores, cuando ha empezado a decir no a los convenios, no a las luchas..., sólo ha quedado la lucha ideológica. La mayoría de la gente que está en los sindicatos ya no lleva a cabo ningún tipo de luchas, en las juntas sindicales la mayoría son parados... indudablemente el que no trabaja no necesita ir a los convenios. Ese es el problema de fondo actualmente, y que no se daba hace dos años... - EMILIO: Es significativo por ejemplo que cuando hablan de las «glorias» de la CNT casi nunca se refieren a la parte constructiva, a la parte realmente revolucionaria. Para ellos lo más importante es el golpismo, el 19 de Julio... las colectividades se olvidan... - MARUGAN: Tachan a todos los demás de verticalistas, y publican en «Nosotros» que la FAI es la rama militar de la CNT, su columna vertebral y su garantía, pero ninguno dice que Esgleas se entrevistó con Fraga cuando era ministro de la gobernación antes de la legalización de la CNT, ni que Federica es íntima amiga de Tarradellas... - EMILIO: Nos han acusado de «paralelismo» de estar organizados nacionalmente,. y eso es falso. Es un intento de justificar su organización nacional, sea la FAI, con sus cabezas en Valencia y Barcelona, o la FIGA, que se presentó en un Pleno nacional y fue reconocida. Ellos sí están organizados y deciden a nivel nacional. La mejor manera de dominar la organización, es que sólo estén organizados nacionalmente ellos, por eso han echado atrás las Federaciones de Industria. Es frecuente verlos intervenir al día siguiente de haberse celebrado una Plenaria nacional de la CNT, sabiendo perfectamente todo lo que se ha trabajado, gracias a su aparto informativo... ^ Qué pensáis hacer ahora? - OSCAR: Los Grupos de Afinidad se han disuelto, ahora hay una coordinadora de sectores, donde hay gente de Metal, Enseñanza, Banca, Administración Pública, Química y Artes Gráficas. Algunos, como Banca, han formado un sindicato autónomo... - SEBAS: Tratamos de llevar adelante un debate que no se pudo llevar a cabo en la CNT, cumplir los principios del sindicalismo revolucionario, el pacto federativo... - EMILIO: No nos vamos de CNT porque estemos en desacuerdo con la CNT de verdad, sino porque la marcha actual de la Confederación no tiene nada que ver. |