|
REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS |
|
Núm. 16 |
Cartas |
| Los problemas de la CNT ante su próximo Congreso, han saltado a las páginas de la prensa burguesa y las revistas no libertarias. Por otra parte, el único portavoz confederal que hasta ahora daba cabida a la comunicación sobre estos problemas y al debate interno, Solidaridad Obrera ha sido represaliado y silenciado (tal vez por eso). Es el momento en que, un aluvión de cartas y comunicaciones, algunas por segunda o tercera vez, se amontonan en el buzón de Bici reclamando ese área de la comunicación libertaria que no encuentra expresión en otro medio escrito. Sin entrar o salir en los temas, en cuanto a debate confederal interno, como revista, nos vemos en el imperativo ético de no silenciar estas voces que no tienen donde hacerse oír. El acuerdo del colectivo, tras debate, es seguir manteniendo la misma línea crítica pero independiente, y dejar abiertas las páginas, como hacemos con los presos, con los antimilitaristas o con cualquiera que quiere participar o hablar. A partir de este número, ampliamos en dos páginas la sección de cartas, con este fin. EL COMITÉ NACIONAL Y TODA LA MILITANCIA CONFEDERAL DEBEN SALIR AL PASO No seré yo el que se oponga a la confrontación polémica, a la libre circulación de discrepancias e incluso al enfrentamiento, siempre, claro está, que todo esté presidido por una mínima ética libertaria, que excluya de entrada la calumnia, la conspiración, la amenaza anónima, etc. Pero precisamente estas son las notas que caracterizan los últimos problemas internos de la CNT, que han finalizado con una sarta de expulsiones. Es hora pues, de hablar claro, de decir nombres y apellidos. Luis Andrés Edo, que hasta ahora había encabezado un grupo «específico» o paralelo -como él gusta llamar-, contrario al exilio oficial, pacta ahora con Toulouse. Objetivo: «limpiar» a la CNT de oponentes antes del próximo Congreso, antes de que la organización «se les vaya de las manos». Así se han montado juicios en base a calumnias o acusaciones de «marxismo» (no sabemos también si de contubernio masónico), similares a las que, ya hace más de cien años, alejaron del movimiento libertario al propio Anselmo Lorenzo, bajo la acusación -es curioso- de marxista y reformista (tal como denominan para «El País» o para «El Viejo Topo» a sus oponentes actuales), y en juicios similares al que se le hizo a puerta cerrada al Noi del Sucre, unos días antes de que fuera asesinado. La Historia se repite. Así, quien en las jornadas libertarias se burlara públicamente de Federica Montseny, y pasara por oponente al búnker de Toulouse, se bunkeriza a tope y viaja, en las vísperas del último Pleno Nacional, al País Valenciano y a otras regionales, para tratar de convencer (sin éxito) a la gente de que no se acuerde y se vote la disolución del exilio. ¿Es ésto acción paralela? (podemos dar nombres y fechas de estos contactos). Otro elemento de parecida sinuosidad, Juan Ferrer, que se presenta en las páginas de «Cambio 16», como el máximo portavoz peninsular de la FAI, propone en el Pleno Intercontinental celebrado en Mayo pasado, que el exilio dirija férreamente («tome las riendas» es la frase textual) a la CNT del interior, al unísono con la FAI. que debe ser la «columna vertebral» de la CNT, para combatir la conspiración del Vaticano y de los sectores sindicalistas políticos (con los que él mismo guarda una estrecha relación y colaboración) en la que está implicado -según él- Juan Gómez Casas. ¿Es esto acción paralela y calumniadora? Puedo aportar los documentos de tal intervención. Posteriormente, un tal Samitier, representando al parecer al S.I., interviene en Plenos Regionales para denigrar al Comité Nacional y tratar de forzar, como antes ha hecho Luis Andrés Edo, que no se proponga la disolución del exilio y la devolución de sus bienes. Al mismo tiempo, este compañero y su comitiva celebran múltiples reuniones y contactos. ¿Es esto acción paralela? Se pueden aportar múltiples testimonios. Durante todo este tiempo numerosos compañeros que se han enfrentado dialécticamente a Luis Andrés Edo (o que simplemente le han emplazado a un debate público), se han opuesto al exilio o han mantenido una actitud crítica respecto a la actual FAI, reciben amenazas de muerte, y, en algún caso, como el de Sebastiá Puigcerver (ex-miembro del Comité Nacional), reciben palizas brutales. ¿Es ésto actuación paralela? Con la mayor desfachatez, a golpe de «normas orgánicas» muchas veces improvisadas sobre la marcha, Luis Andrés Edo emprende una cruzada contra los «reformistas» (cuando él mismo tuvo una actuación algo dudosa en el tema del cincopuntismo), declarando L.A.E. a la revista -no precisamente libertaria- «El Viejo Topo», que el congreso está preparado por el sector «marxista» de la CNT, y que en la misma cuerda están los compañeros de Osuna y otras partes. Y hasta el Comité Nacional, dice textualmente, está «infiltrado». Y el Comité Nacional sin tomar ninguna postura, que no sea aceptar pasivamente todas estas acciones y la destrucción progresiva de la CNT. Pienso que hay toda una serie de razones -en el caso de que no sea ya demasiado tarde- para que el Comité Nacional y toda la militancia consciente actúen de una forma decidida, y pongan freno a estos bolcheviques con disfraz ácrata, que la CNT ya ha sabido superar y rechazar en otras épocas. Porque, ellos lo han dicho claramente -y este es el sentido de la actuación de Federica en la Mutualité contra Enrique Marco y los acuerdos confederales- «antes de perder el control de la CNT nos la cargamos». Y, claro está, no estamos pidiendo que el CN se erija en dictador burocrático, sino que aplique los acuerdos y use la documentación que hay contra los que no están usando más que calumnias: ^ Existe documentación del Pleno Intercontinental mencionado, como existen pruebas de la actuación pública de Severino Campos (otro preboste de la FAI), desprestigiando y atacando a la CNT del interior y a sus militantes. ^ Existen multitud de movimientos paralelos y he citado algunos. Que se anulen todas las expulsiones basadas en acusaciones de afinidad y que se saquen a la luz todos los grupos que existan. ¿O es que la FAI o el sello de Toulouse tienen bula para erigirse en inquisidores, y los demás deben reunirse en secreto? Esto ha de ser tratado en un Pleno Nacional. ^ El CN debe pedir responsabilidades de las citadas declaraciones en «El Viejo Topo» o desde donde sea, llegando hasta el final caiga quien caiga. Nadie puede ignorar, y menos el CN, que la organización se está vaciando de militantes, ante los movimientos mafiosos cada vez más exacerbados. Es tal vez en lo único que tenía razón el corresponsal de «El País» en Barcelona. Porque, por lo demás, asociar anarquismo a la FAI y Toulouse, y «reformismo» a los demás y a los Grupos de afinidad Confederal es caer en un fácil y burdo esquematismo. Quien esto escribe se considera anarquista mucho antes que sindicalista y considera en sus ideas y en su práctica mucho más militantes del anarquismo, o próximos a él, a la gente que en la serie de «El País» se catalogaba como «reformistas», que a los sectores que en la misma se denominaban como «puros», donde abunda el elemento autoritario, ciertos indicios de corrupción y mucho sindicalerismo trasnochado como han estado derrochando en su prensa, seguramente con vistas a tener una organización dócil y amorfa de la que ser «vanguardia». Así que cualquier enfoque o análisis a partir de cuestiones «ideológicas» es totalmente erróneo. Lo que se plantea es una cuestión de poder, un grupo que quiere ser «columna vertebral» y tener sujetas «las riendas» de la organización, y el resto no está dispuesto a tolerarlo y se ha puesto como fecha límite el próximo Congreso. Y que conste que, la militancia media, esa tan denigrada hoy por los supuestos «puros» fue la que en 1936 paró el fascismo e intentó la realización del comunismo libertario, mientras los tales «puros» se apresuraban a ocupar las poltronas ministeriales. M. LANGARA ------------------------------------- «LOS MUERTOS CONFEDERALES) QUE VOS MATAIS GOZAN DE BUENA SALUD» He leído con sumo interés la trilogía de artículos que publica «El País», el 27, 28 y 29 de abril referente a la «Crisis de la CNT». Se ve que el autor conoce el paño de los hombres y las circunstancias pero como todo profesional llega, en ocasiones, a querer esquematizar tanto las cosas que acaba por deformarlas en sus significados más importantes. De ahí que el lector, por muy avispado que sea, no puede hacerse nunca una idea cabal y justa de los hechos que se citan. Si, es verdad, que en el seno de la CNT se libra una lucha dialéctica «que no cesa» entre anarquistas y sindicalistas. Pero eso no es ninguna novedad. Ocurre desde el mismo día en que Anselmo Lorenzo, Farga Pellicer y el Dtor. Viñas se reúnen en un humilde aposento madrileño, cualquier día del año 1866 y fundan la Sección Española de la Internacional Obrera, madre o abuela de la CNT actual. Si la organización confederal la engendraron los anarquistas (de eso no cabe la menor duda) ésta termina por incubar sus propias crías que unas veces son muy parecidas a sus progenitores, otras menos, pero no exactamente iguales como ocurre en las leyes genésicas de la familia y en el propio reino animal y vegetal. Salvo algún que otro anarquista tozudo (que también los hay), los militantes serios de la antigua FAI nunca pretendieron hacer de la CNT una organización totalmente ácrata. No por indeseada sino porque resulta, en realidad, imposible. A nuestro juicio el sindicalismo es como la concha que lleva el caracol sobre sus espaldas y es dentro de ella y no fuera como tiene que desarrollar su vida «pour le meilleur et pour le pire» como dicen los franceses en las ceremonias nupciales. Cuando los «puros» y los «reformistas» traten de romper la concha, o la rompan sin querer, ese día sabremos «por quién doblan las campanas» en la historia vital del movimiento obrero español, cuyo mejor exponente ha sido y es la CNT y el anarquismo militante. LA MADRE DEL CONGRESO CONFLICTIVO Ahí está, a nuestro parecer, la madre del cordero en cuanto a las tribulaciones que atosigan a la militancia confederal de España y del exilio: está en el abuso que se hace de esas dos palabras tan feas como prodigadas: los «puros» y los «reformistas». Habrá que echar mano de nuevo al viejo apotegma siquiátrico «ni están todos los que son, ni son todos los que están». En una charla que di en Paris ante la flor y nata de la militancia exiliada dije (no sin escándalo) que sobraban sindicalistas en la FAI y faltaban anarquistas en la CNT. Era una verdad como un templo (si es que los templos, fuera de su magnificencia arquitectónica, encierran alguna verdad concreta). Esta es una de las causas motoras que han creado en el exilio y en España mismo, ese tremendo maremagnum de ideas, métodos y posturas que padece la CNT y del que tanto el autor de los artículos del «El País», como Andrés Edo, Peirats, Federica Montseny, Acracio Ruiz, Cipriano Mera y Enrique Marcos, pueden ser, y de hecho lo son, sus más vivos exponentes. Hay quienes se salvan; hay quienes no. Por lo que me conscierne he tratado muy de cerca a esos compañeros, he leído sus textos, he oído sus palabras, y nunca pude conseguir calibrar los mayores grados de anarquismo que tenía, por ejemplo, Federica Montseny (calificada de «pura») con respecto de Cipriano Mera, catalogado absurdamente de «reformista». Lo mismo puede decirse de Peirats, de Valerio Mas, de Juan Ferrer (ya fallecido), de Gómez Casas o del actual Secretario General de la Comisión Permanente del CN. Al contrario si observamos las conductas (y no las palabras) a la luz de la ética y el valor de las ideas antes pasaba Mera por el ojo de una aguja, que la Montseny en el reino de los cielos ácratas. Por si alguien lo pone en duda le recomiendo que lea los conceptos que vierte García Oliver en su libro autobiográfico «El Eco de los Pases». Y conste que Oliver era su compañero predilecto en el seno de la FAI y fue representando a ésta como entraron ambos a formar parte del Gobierno Largo Caballero en noviembre de 1936. No atestiguamos con muertos ni nos sacamos de la manga juicios subjetivos. Aunque bien podíamos hacerlo ya que fui una de tantas víctimas morales que cayeron bajo la furiosa metralleta crítica de la ex Ministro de Sanidad en ocasión de mi venida «legal» a España hace diez años. Quizás no esté de más aclarar ahora que yo abandoné el exilio por dos razones fundamentales y en el fondo complementarias. Primeramente, por rehacer mi salud que se extinguía lentamente en el clima de la «Ville Lumiere»; segundo, para contribuir a la salud de la Organización y las ideas en el período preagónico de la Dictadura. Hoy esas previsiones y deseos se ven cumplidos. El retorno, desde luego, estuvo avalado por los compañeros de grupo, compañeros que tenían otro concepto de como había que actuar y situarse en el interior de España según estaban ya las cosas y a tono con lo que desde hacia tiempo estaban haciendo otras organizaciones y partidos exiliados de izquierda. Pero Federica y los suyos, sólo querían (teóricamente) héroes guerrilleros, Espartacos de carne y hueso, y cuando se presentaban les daba de lado porque sus «audacias» les creaba problemas de subsistencia tranquila, de enemistad con las autoridades francesas interesadas en no crearles conflictos fronterizos al régimen franquista. Víctimas de aquella «política» fueron los compañeros Sabater, «Cara Quemada» Emilio Rodríguez, Amador Franco, Delgado, Granados, López, Carballeira, Octavio Alberola y la propia familia de Luis Andrés Edo emprisionado en España. Sobre esto hay mucha tela que cortar y ahora no tenemos tiempo. Pero sí debe decirse que muchos de aquellos polvos «intercontinentales» de antaño trajeron los lodos cenetistas de hogaño. Es verdad que las bárbaras represiones de la Dictadura diezmaron lo mejor de nuestro movimiento en su militancia joven y adulta de España y que vino a España a luchar por la libertad pero también contribuyeron en gran medida los grandes errores tácticos, la soberbia y el dogmatismo de uno de los sectores más influyentes del exilio por la asunción permanente de cargos, la tenencia de bienes, y el prestigio histórico de los apellidos. EL LEVANTE FELIZ DE FELIPE Y SANTIAGO Pero volvamos a «El País». El articulista es demasiado fúnebre. «La crisis que padece la CNT no es ni más ni menos grave que la que soportan por ejemplo los partidos eufóricos PSOE y PC que parece que viven en el mejor de los mundos. Milagros de la propaganda burguesa (televisión, prensa, radio). Hasta puede decirse que nuestra crisis resulta mucho menor porque nunca pueden compararse al partido de Felipe que está dividido en dos mitades orgánicas el PS renovado y el PS histórico, amén de las tendencias socialdemócrata, marxista, republicana y monárquica. En cuanto al PC su situación es aún peor por cuanto que fundado en una férrea disciplina interna, hoy está dividido en varias ramas hostiles, sobre todo las que representan las fracciones partidistas de Carrillo y Lister (PCOE) que continuamente se está tirando los los trastos dialécticos a la cabeza. En cuanto a los partidos de derecha «peor es meneallo» porque si lo hacemos olerla a mierda separatista hasta en los propios salones de la Moncloa. Dice el articulista «en medio de una crisis prácticamente total se optó por la convocatoria del Congreso». Hemos estado en el Pleno Nacional de Regionales en Madrid del mes de Abril donde se adoptó ese acuerdo y en ningún momento tuvo nada que ver esa supuesta «crisis total» con la convocatoria del Comicio nacional que se hace por otras razones más obvias y sobre todo por la necesidad lógica de reunirse la militancia confederal y anarquista después de 40 años de Dictadura y tres de «suarismo». El Congreso no se convoca a empujones de la crisis sino en todo casopara evitarla en el futuro y que tendría su punto culminante en un divorcio entre sindicalistas y anarquistas, cosa que pese a todos los augurios no ha ocurrido ni tan siquiera en el «País Valencià» donde los problemas conflictivos han sido resueltos satisfactoriamente como se resolvieron en el Congreso de la Comedia en el 1931 y en el de Zaragoza en el 36 y sin duda en el que se anuncia para Octubre del año en curso. La escisión que la CNT de España no sufre todavía la tienen encima desde hace varios años los socialistas y comunistas. ¿A qué leche viene toda esa campaña alarmista y zafia contra el anarcosindicalismo que se halla en fase de recobramiento después de la tremenda sangría física de la Dictadura y del exilio? Quizás el articulista de «El País» tenga razón en cuanto al discurso de José Peirats en Julio del 77 en Barcelona, en el que «atacó duramente al nacionalismo catalán». Pero razón a medias. Porque nuestro compañero no hizo más que reflejar lo que fue siempre el concepto de la militancia respecto al significado del nacionalismo como expresión de los afanes de la burguesía indígena de fondo patriotero, estatal, capitalista, y si es preciso totalitario como intentaron hacer Dencas y Badía en el 34, y algunos amigos de Aguirre durante la guerra intentando una negociación y un acuerdo bilateral con Franco. ¡Viva la independencia aunque sea llena de mierda! La CNT y el anarquismo militante han sido siempre en la palabra y en los hechos esencialmente federalistas, y la filosofía del nacionalismo y la del federalismo no tienen nada en común excepto los juegos malabares a que se entregan los políticos profesionales empeñados en desfigurar los hechos para conseguir sus fines. El litigio del Sindicato de la Construcción, de Andrés Edo y algunos miembros del Comité Nacional no tiene, a nuestro juicio, los tintes sensacionalistas que quiere imprimirle «El País». A lo sumo meros encontronazos ideológicos entre compañeros de una y otra tendencia. Eso ocurre frecuentementeen cualquier regional de España y no por ello llega la sangre separatista al río existencial de nuestra Organización. A veces depende del temperamento de los compañeros, otras la falta de información, de hondura y coherencia en el planteamiento de los problemas. También ocurre que hay «militantes» (más bien diletantes) que les gusta comerse tres o cuatro honras ajenas como si fueran las anchoas que ingieren en el vermout dominguero. Repetimos que en la región valenciana hemos vivido hechos tan «graves» como los que se producen ahora en Barcelona y han sido superados sin el menor quebranto ni maldición alguna. Hubo quien dijo lúcidamente que «los males de la libertad, la libertad los cura». Pues los problemas, las discrepancias e intemperancias internas de la CNT se los resuelve ella misma lamiéndose las heridas del pasado y vigorizando los ideales y las aspiraciones obreras que va a llevar a su próximo gran Congreso Nacional del mes de Octubre. CONRADO LIZCANO Mayo. 79 ------------------------------------- «a falta de congreso, proceso» A raíz del manipulado pleno de la FI. de Málaga celebrado durante los días 27 y 28 de enero del presente año, numerosos militantes de los sindicatos de Sanidad, Enseñanza, Transporte, Madera y Corcho, Metal, etc. (en algunos casos secciones completas), han entregado sus respectivos carnets abandonando la CNT. Desde el deber de informar al resto de los compañeros de la Confederación y para que una vez más no quede el silencio que imponen los del «sello» y los «anatemas», traemos a este periódico obrero la narración de los sucesos que han dado lugar a tan masivo abandono. Un determinado «compañero» del Sindicato de Construcción da la información de que se están produciendo reuniones de un grupo amplio de militantes de diversos sindicatos cuyo objetivo es «destruir la Organización». Con esta versión se empieza a envenenar a los antiguos militantes del S. de Varios al indicarles que hay que cerrar filas ante la penetración y programación de un grupo de «infiltrados» que están dispuestos a destruir la CNT, que es tanto como decir: a los muertos, los héroes, las banderas, el pasado, en una palabra la Organización. De esta forma existe ya un bloque perfecto (curiosamente sus miembros días antes estaban enfrentados ante las acusaciones de falangistas, colaboradores del capitalismo, etc., así como sobre el robo de 100 carnets nuevos, realizado por un miembro del S. de Varios, etc.), compenetrados con un objetivo común defender a CNT de los enemigos, vamos a ver como se realiza tan leal defensa. 1°. Empiezan a hacer reuniones no orgánicas (en este caso es justo, dirán) para preparar el Pleno (léase proceso), a su vez que se avisa a todos los viejos compañeros al grito de salvemos CNT de sus devoradores. 2°. El Secretario y Vicesecretario del Comité Local dejan de asistir a las reuniones del mismo sin dar justificación a pesar de existir problemas muy graves a tratar. 3º. Para tener seguridad de una presencia mayoritaria este grupo «justiciero» utiliza el complot de la secretaría de organización, para que se enteren de la celebración solamente aquellos que les puedan ser afines a ellos. Es por lo que no se anuncia en la prensa local, ni en otro medio de información. Solamente existe un reducido cartel medio escondido en una habitación del local poco transitable por la mayoría de los afiliados, en el que se anuncia la celebración del mismo sin indicar ni orden de! día ni siquiera la hora de celebración. Es más si alguien preguntaba sobre la realización del mismo y no «era de confianza» se le eludía la pregunta. Con esta preparación se aseguraba la mayoría de presencia por parte de los desarticuladores del «grupo exterminador de CNT». Para ello no había más que abrir el proceso al mejor estilo stalinista: no respetar elorden del día, utilizar la calumnia y la difamación, iban a ser los pilares donde se asentaría dicho acto. A medida que se fueron desarrollando los acontecimientos (cargados de apasionamientos delirantes en algunos casos), algunos de los asistentes incluso de los invitados «de confianza» iban adquiriendo una indignación que les desenmascaraba la falsedad y la falta de base documental de las terribles acusaciones. Los objetivos que habían perseguido era hacer creer que existía un grupo que había sido manipulado por algunos cabecillas ante los cuales no había que tener compasión (el resto era recuperable una vez que reconociesen sus pecados). Las intervenciones de los acusadores eran articuladas y programada utilizando la psicología parlamentaria para condicionar al espectador de que había que acabar con los enemigos de la CNT. A los «enemigos de la clase obrera» (se decía de un compañero) no se les permitió la defensa hasta que les toca el orden de palabra, con este procedimiento algunos tuvieron que esperar hasta dieciséis intervenciones para poder replicar a todas las acusaciones vertidas sobre ellos. Hasta la justicia burguesa es más benevolente en sus métodos de juzgar. El desenlace fue que de forma escalonada se fueron abandonando los carnets encima de la mesa, mientras que las voces de implacables fiscales seguían descargándose sobre esos compañeros que abandonaban los locales. Algunos ya en la calle pudieron respirar libremente el aire... El 1 de Mayo en el periódico «Sol de España», el secretario de Organización de Málaga declaraba: «no se trata de escisión sino de expulsión, después de la purificación pasota, tuvimos que hacerla purificación marxista». (¿Un lenguaje propio de «libertarios»?) Lo cierto es que los militantes que nos reuníamos no hicimos nunca la mínima acción como grupo, no siendo nuestro objetivo, al no tener estructura propia, ni crear una nueva CNT, ni ofrecer nuevas alternativas, sino hacer que en la práctica CNT fuese una central obrera anarcosindicalista, como reza en sus principios, y no el refugio de «específicas» ya pasotas, ya profesionales del sindicalismo de salón. Es penoso que se nos acuse de «organización paralela» cuando los inquisidores vienen actuando turbiamente y al margen de los sindicatos. Aunque claro, siempre existe la justificación de que se hace para salvaguardar la CNT . . . ¿O acaso cabalga de nuevo la FAI en sus distintas acepciones y desconocidos miembros? En resumen, los que expulsan, anatematizan, calumnian y persiguen en nombre del dogma ácrata y la responsabilidad purificadora que se han autoatribuido, buscan en realidad el poder total y totalitario dentro de CNT. El triunfo de cualquiera de los intereses enfrentados por conseguir este exiguo poder, anunciará la muerte de la CNT. Carnets confederales: 15.558 - 21.037 - 15.557 - 39.839 - 21.036 - 59.077 - 36.085 - 21.034 - et. MALAGA. ------------------------------------- LA MISERIA DE LA LUCHA ANTIIMPERIALISTA La última semana de Abril, el IEPALA (Instituto de Estudios Politicos para América Latina y Africa, calle Villalar, 3 - Madrid-1) organizó en esta ciudad unas Jornadas de Cine Antiimperialista. Durante la semana se proyectaron en media docena de locales (Gayo Vallecano, Centro Cultural de Prosperidad . . .) un par de docenas de películas, en general cortos, sobre la situación en los países africanos o latinoamericanos en los que hay dictaduras militares o/y luchas de liberación nacional. Cada sesión consistía en un par o tres de proyecciones y en un coloquio posterior con la gente del IEPALA y representantes de los comités de solidaridad con los paises correspondientes. La asistencia a las jornadas no fue masiva, las debió de seguir alrededor del millar de personas. El número es bajo y, aunque hubiera habido más dinero para propaganda, nos tememos que no habría sido mucho más alto. Pero esto, con ser triste, no es lo peor. Lo peor es que a ese millar de personas interesadas y, muchas de ellas, dispuestas a actuar al respecto, no se les planteó, aparte de la información, más que lo habitual en este tipo de actos: solidarizarse económicamente a base de compra de libros y folletos, firmar un par de papeles, escribir un par de cartas a otro par de presidentes e integrarse en algún comité de solidaridad. En el fondo de todo ello hay mucho del problema de la alienación militante y mucho de nacionalismo reaccionario falsamente internacionalista. Unos cuantos exiliados muy jodidos por la situación de su país y unos cuantos internacionalistas emocionales sienten la necesidad urgente de hacer algo y, sin pensarlo dos veces, montan un comité de solidaridad típico, en el que haciendo cosas típicas justifican, al menos durante un tiempo, su necesidad de acción. Ese comité se renueva a medida que la gente inicial se cansa y viene otra, hasta que se disuelve o se convierte en un órgano politico del Partido o Frente que consigue hacerse con el poder dentro del movimiento de «liberación». Y así los exiliados o enviados no cumplen más papel que el de diplomáticos de nuevos Estados o el de mendigos internacionales, y en ningún momento se plantean luchas internacionalistas reales. Y no es que nosotros tengamos esas alternativas, pero sí tenemos algunas ideas, por aquello de la imaginación, y hemos observado algunas experiencias del movimiento obrero. Un ejemplo de lo 1°. (ideas): ^ ¿Por qué no se coordinan, federan, o lo que sea, todos esos comités y organismos similares, y elaboran plataformas de lucha antiimperialista conjuntas y concretas? (¿,A que ya lo habíais pensado?) Algo así permitíría al personal de este país colaborar de un modo real, general y continuo, sea a nivel individual, sea a nivel de grupo u organización, sea creando comités internacionalistas de apoyo en barrios y fábricas. Un ejemplo de lo 2°. (experiencias): ^ Una lucha muy importante y prioritaria iniciada por los compañeros del SLMM (Sindicato Libre de la Marina Mercante) es el boicot al transporte de armamentos. ¿Por qué no proponerse profundizar y extender esta lucha? Habría que implicar a los trabajadores de todos los medios de transporte, habría que llevar el boicot a las propias fábricas de armas, habría que evitar que las llevaran desde las bases yankis, luchando porque se rescindan los acuerdos que lo permiten... Se puede responder a todo esto que el sumergirse en estas luchas puede resultar peligroso para los compañeros exiliados, puesto que puede significar su expulsión. Esto es cierto, pero también es cierto que esta sería la respuesta del miedo y del reformismo, porque es evidente que el sendero de la revolución no está alfombrado de rosas. Sólo hay dos opciones: la seguridad individual o la revolución. La P. opción es muy respetable, la lucha y el sufrimiento cansan, pero siempre que se asuma consciente y honradamente, sin pasteleos justificatorios que no hacen sino abortar la 2°. Además de que sólo en la medida en que se extienda entre la clase obrera española el espíritu internacionalista y sea ella misma quien asuma esas luchas, crecerá la seguridad individual real entre los exiliados y el apoyo real a los movimientos de liberación. En fin, se podrían escribir muchas más cosas y hacer muchas más propuestas. pero lo fundamental ya está esbozado. Esperamos que los más directamente afectados sean capaces de crear plataformas de acción. Nosotros y otra mucha gente estamos dispuestos a colaborar. Salud GENTE LIBERTARIA DEL BARRIO DE PROSPERIDAD Y ALREDEDORES ------------------------------------- SOBRE LA OLIGARQUIA DE LAS LETRAS Como diría un hispanoamericano: «recién hemos terminado con la dictadura del General Franco». Cualquiera sabe. Lo de la autoinvestidura de Suárez me recuerda la autocoronación de Napoleón. En fin, que nunca se está seguro... Pero seamos optimistas y demos la razón al hispanoamericano: en España se acabó la dictadura. Busquemos la antítesis. Ya está: esa Oligarquía de las Letras que se eterniza. Los Alfonso Paso, con Franco, fueron sucedidos por los Francisco Umbral, con Suárez. Antes y después de la línea divisoria del 15 de Diciembre de 1976, los noveles seguimos igual que antes y después de la línea divisoria: las editoriales nos temen; los periódicos prefieren hastiarnos con las chorradas de Umbral. El búnker de los intelectuales se amuralla en «Triunfo»; caído «Cuadernos para el Diálogo», algunos toman «la primera Calle» a la izquierda. Los jueces anidan en el dominical de «YA»; las gaviotas, en «Ozono». Es la caricatura literaria, la Oligarquía de las Letras, el abuso y reabuso del nombre conseguido tras un premio, el pluriempleo, la Democracia. En mi Laboratorio de Alquimia, con las recetas que me dio una bruja de los Andes a base de «hojas para compartir», «tisana de humanidad» y «rabo de monopolio», busco una pócima que echaré a las aguas del Canal de Isabel II. Producirá tal efecto que todos los que escribimos, absolutamente todos, dejemos de hacerlo durante un año. Con ello se conseguirán varias cosas: que los quioscos se limpien; que nos desintoxiquemos de tanta estupidez . . . y que nos busquen como desesperados los editores ... ¡y la policia! RAFAEL CLAUDIN ------------------------------------- OCTAVIO ALBEROLA Y SUS COMPAÑEROS SERAN PROCESADOS Por decisión del aparato judicial francés, los acusados del secuestro en 1974 del banquero Suárez en París, para exigir la libertad de los presos politicos españoles, serán juzgados próximamente. El asunto pertenece a los últimos años de la dictadura, y reveló -y revela- la complicidad y colaboración de la policía francesa con los agentes de la dictadura franquista. Ahora, sin la menor prueba que demuestre su implicación en aquella acción, llevada a cabo por el grupo antifranquista GARI, Octavio Alberola y sus compañeros, se convierten en los únicos excluidos por Giscard de la amnistía decretada por los sucesores de Franco a los militantes perseguidos por acciones anteriores a la muerte del dictador. Desde Bicicleta, invitamos a la movilización y la protesta contra estas barbaridades represivas con ropaje jurídico. |