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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 14

Contra ágora: críticas al urbanismo clasista

DE LAS elaboraciones de base contra el urbanismo especulativo, destacan los estudios de contrainformación realizados en Valencia por la ACES («Nuestro Barrio es intolerable», «Urbanismo y barrios. Nazaret», etc.). Este último, con motivo de la Semana del Barrio, 77, concluía: «Una serie de necesidades quedan por satisfacer porque los equipamientos que las cubrirían no son rentables (para el mecanismo de producción capitalista) y, por otra parte el sistema productivo pone en el mercado una serie de bienes y servicios que no responden a una necesidad social (sino que son mercancías que dan mayores beneficios capitalistas). El despilfarro y la mala utilización de los recursos que implica este mecanismo es el principal responsable del déficit de equipamientos colectivos de que adolecen la mayoría de nuestros barrios».

ESE DEFICIT que acaba de saldar una joven vida humana en el madrileño suburbio de Parla por pedir agua a las inmobiliarias y ayuntamientos que sólo se preocupan de vender pisos y cobrar impuestos, es incalculable, y sólo cada barrio podría hacerlo: de los muertos de Erandio en 1969 por el horrendo crimen terrorista de reivindicar aire limpio, a las ratas, barro, escombros y otras «zonas verdes» de tanto barrio valenciá, al cambio de calificación municipal que en Madrid permitió demoler el Buen Suceso para edificar torres o en Vizcaya que la Diputación cambiara el carácter «rural» de los terrenos de Lemoniz en 1977 para que se construyera la central nuclear... tantas añagazas (parlamentos, partidos, elecciones, ayuntamientos) se pudren, mientras la lucha por las cosas evidentes crece: Agua, Aire, Amor, Libertad de Vivir ...

TENEMOS que dejar en el estante varias cartas de acción directa, de los vecinos de Orcasitas apaleados por la respuesta estatal a su antigua ya reivindicación de viviendas y urbanismo autogestionario, a la carta sobre las ocupaciones del barrio de Rondilla vallisoletano por puestos escolares, contra el negocio de la enseñanza privada, por soluciones «desde abajo», apoyadas por la solidaridad obrera en las fábricas ... Si tuviésemos que reproducir alguna reivindicación concreta como manifestación de lo general-estatal, tendríamos que echar mano singularmente de aquel extraordinario artículo que el amigo Agustín García Calvo dedicó al horrendo proyecto de remodelar el valle segoviano del Clamores (con zoo, footing y edificios de «cultura multitudinaria») en reflejo pedante al nombramiento de Segovia como «ciudad-piloto» por el Consejo de Europa: de aquella «Tribuna Libre: Segovia, que te estructuran» (aparecida en «El País» 11, enero del 79) reproducimos: «cada vez que un plan de bloques demuele un barrio de case, cada vez que un plan de centro regional de enseñanza suprime veinte escuelas de pueblecitos medios despoblados, (el amor manda) hacer como si fuera la primera vez en el mundo, rehacerse el corazón de un niño a quien la necesidad le mate por primera vez las crías de la gata...»

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