bicicleta

REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 14

La natura: Hidrotanatología o el no agua: Tragicomedia actual en varios escenarios

Ursino Gallego-Nicasio, de catorce años, murió a las cinco de la tarde del domingo de una hemorragia interna producida por el impacto de una bola de goma disparada por la policía antidisturbios en PARLA. La violenta manifestación era de protesta por la escasez enorme de agua que sufre el pueblo, de 40.000 habitantes, y por el hecho de que la carretera Madrid - Toledo cruce por el centro de la localidad. Seis personas, entre las que se encuentran un capitán y un número de la policía, resultaron heridas. Durante la tarde y la noche de ayer continuaron los duros enfrentamientos.

«El País», 6 Marzo 1979

Escenario físico

Antaño, Parla era un municipio de estructura agraria, con preponderancia huertana productora junto con Fuenlabrada, Pinto, Getafe, Valdemoro, etc., de alimentos frescos para la población centripetada a la capital del Imperio ( Y de ISABEL AND Ferdinand.). Alcanzada la nunca bien encomiada época
opusdeista, elevada al paroxismo del desarrollo, el consumo y las hostias por Fray Laureculo Lápiz Rezó, este pueblecito de labriegos y huertanos dejó de ser despensa de Madrid para pasar a ser dormitorio. ¡Qué más daba! Todo quedaba en la casa.

Y fue ciudad dormitorio, no como dicen los zurdos para almacenar mano de obra barata. ¡No! Fue ciudad dormitorio que, adelantándose en el tiempo dentro de un orden y emulando a la futura Torreciudad, cumpliera simultáneamente la premónica visión del Tío Carismas sobre lo de «Ningún español sin hogar, ningún hogar sin fuego» (Del hierro, el cemento, la grava y el butano, ya se encargaron los flechas del 18, que para eso eran más chulos que un ídem. Del agua no se encargó nadie pero según la prensa fuentes ucedeas pueden prometer y prometen, que no volverá a faltar el agua para correctos fines de estado.) Fue además marco apropiado, soporte aparente, para consumar y realzar en la Paz el sacrosanto misterio del sacramento matrimonial de tantas parejas de jóvenes, nacidos de la cruzada (De los últimos estudios de los más prestigiosos historiadores mundiales, se ha podido deducir que la «Cruzada no tiene connotaciones religiosas, sino que se debe al selectivo cruce (violento en rojo, voluntario en azul) entre las razas nazarena y agarena), criados para el mundo en el nacionalsindicalismo vertical, para el cielo bajo el nacionalcatolicismo expoliador, y, en la carne, con hambre de folloque que les subía a oleadas vertiginosas. Fue también, cómo no, la infraestructura que, generosamente el profeta infalible del «que haiga abundancia», ofrecía a los jóvenes para realizar su papel fachamarchoso (voluntario o inducido) de ser ellos soldados y ellas madres, ambos de¡ Imperio. A fuerza de letras de cambio, que hipotecan toda una vida y engrasan el sistema, especie de cilicio capitalista, que merma la prepotencia de la carne, supeditando las exigencias del cuerpo a los plazos bancarios, los deseos de cachondeo a los requerimientos notariales, método, en fin, balagueriano para hacer camino inmobiliario, con infinita expectativa de divino lucro, con el metro cuadrado como intercesor, la Ley del Suelo como dogma y el chanchullo municipal como moral.

Por añadidura, Dios en su infinita sabiduría regaló en un gesto de su magna generosidad, virtudes teologales con las cuales imprimió carácter a esta ciudad dormitorio, al tiempo de colocar el Fachojefe la primera piedra y ser bendecida ésta por el Hechicero de la tribu antijudaicomasónica. De todas ellas, la mejor donación a la que deberán estar agradecidas hasta la tercera generación, o incluso la cuarta, fue la del equilibrio que se produjo entre los metros cuadrados adquiridos en vertical (Noten la contradicción del sistema capitalista al obligar mediante la Ley de piedad horizontal, a vivir de forma comunal cuando preconiza el individualismo. Es notorio también la falla del sistema de mercado, cuando se ve obligado a vender un producto abstracto, esto es un espacio aéreo, en virtud de una Ley denominada del Suelo), el grueso del taco de letras y la longitud del ceneque del librante. Se espera (ESPERANZA) que, cuando en la cuarta generación se redima (CARIDAD) por uno de sus miembros la penúltima letra impuesta por los expoliadores su, su correspondiente viril, volverá a dar la talla, y, con certeza (FE), sus prójimas ya no tendrán que solicitar nabo señorito. En tanto esto ocurre, el equilibrio (físicamente inestable) se obtiene por medio de la siguiente ecuación:

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Cc = Cantidad de ceneque en cada momento.
Co = Cantidad de ceneque standard.
N = N' de m. cuadrados escriturados.
T = Altura del taco de letras.


Las condiciones de contorno que enmarcan la aplicación de esta expresión matemática, vienen determinadas por:

Límite superior = Credibilidad bancaria - Imp. Fiscales por miseria.

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A resultas del 1 -M, las tremendas facilidades del sistema para el acceso a una vivienda digna y propia, se verán incrementadas en dos puntos bursátiles, diez de higos y hasta -según los barrios- en seis hostias consagradas; con todo lo cual, mediante los modelos matemáticos puestos al día por el I.N.E. contrastados, con la experiencia recogida en el último sufragio (no confundir con naufragio), se espera una moratoria de otras dos generaciones para recuperar la última letra firmada por sus atávicos, lo cual, si bien va en contra de las leyes de Mendel y un poco de las de D'Hont, permitirá a los presuntos beneficiarios disfrutar más tiempo de los desvelos de nuestros gobernantes, los cuales no han dudado en adoptar esta actitud para perpetuar su especie, aunque con ello contradigan a la parábola de los panes, los peces, los pesoes, los ucedeos y los promotores, que al fin y al cabo son todos los mismos.

Escenario Químico

Por aquel tiempo dijo el tío Carismas a sus discípulos:

Id y expoliad a las gentes.

Y así lo hicieron.

Los labriegos y huertanos, acostumbrados a cobrar tres pesetas por lechuga levantándose de madrugada para llevarlas al mercado central de Legazpi, creyeron ver el paraíso cuando los señores, los que sólo comían el cogollo blanquito de sus lechugas, se acercaban a ellos ofreciéndoles ingentes cantidades de dinero por sus huertas. El tinglado estaba montado. Los señores, discípulos del Vicedios, observando sus mandatos encontraban la complacencia de los que rápidamente amontonaban billetes de banco de curso legal. Hasta hubo bienintencionados que aun perdiéndose la lechuga pensaron: Madrid está dejando de ser la puebla manchega para elevar su rango a ciudad «moscopolita» (Por lo de las moscas y mosquitos de las aguas del Manzanares.) Un cierto revanchismo fruto del vísceral sentimiento de frustración que ha ocasionado a Castilla el verse de siempre regida por ineptos tradicionalistas, melancólicos evocadores de tiempos mejores, que ellos nunca serán capaces de emular, motivó el inicio de una esperanza entre los ingenuos. Por f in, Castilla emergía de su secular pereza y se incorporaba al trepidante ritmo de la vida contemporánea. ¡Ahora Madrid sería homologada con París! Al menos en la cosa de ciudades dormitorio

¡Qué cabronada! Dejar de sestear para eso. A la:

Castilla miserable
ayer dominadora
envuelta en sus harapos
desprecia cuanto ignora

la volvían a hacer la pirula. Nuevo engaño. Otro fraude. Aparece la C.O. P.L.A.C.O., la Gerencia de Urbanismo, la Comisión del Area Metropolitana ... la rehostia en verso.

Todos tienen competencias. Ninguno las ejerce. Todos diponen de su texto legal. Ninguno lo respeta. Nuevas generaciones de leguleyos arriban en la virginal playa del Urbanismo. Son el preludio de los que después tratarían de medrar hasta el sillín de la bici del Jefe postinero, en Estocolmo primero y después, en la Comisión Interministerial del Medio Ambiente.

Pero, cruda realidad ... Siempre hay un pero. Los muy putas no disponían de un plano topográfico a escala 1:5000. Han pasado los años. Los gastos fueron cuantiosos. Hasta un Ministerio, el de la Vivienda. ¡No se reparó en medios! Pero ... otra vez el pero. Siguen sin tener el plano, sin saber por donde se andan. No obstante, su celo suple las deficiencias de los miles de millones gastados, no se sabe donde. Puntualmente los Señores de los cogollos de lechuga y de los otros, disponen de los planes de ordenación legalmente aprobados con la legalidad vigente, es decir, con la lógica del botín de guerra. A tenor de tales planes, adobados con una Ley del Suelo producida por un facha genuino, se declaran como solares terrenos cuyos viales son caminos de herradura; con abastecimiento de agua mediante los pozos que sirvieron para regar la huerta; con suministro de electricidad basado en el enclenque tendido en postes inverosímiles, -que incumplen siempre el Reglamento de Verificación y uniformidad del suministro de energía eléctrica; no obstante, como alcantarillado, ¿qué mejor que las torrenteras naturales? ¿Acaso no es sabido que el poder autodepurador de las corrientes de agua se ve beneficiado por el aire y la luz? ¿No serán los rojos de siempre los que tratan de subvertir el orden público, supremo bien que corresponde tutelar a los esforzados de la Patria? ¿Por qué hacerles caso cuando piden alcantarillas subterráneas y estaciones depuradoras? ¡Qué derroche! Ahora que las multinacionales farmacéuticas han dado un voto de confianza al Régimen instalando laboratorios que entre otros productos fabrican la cloromicetina, milagroso fármaco contra el tifus, cólera y «diarreas estivales» ( ¡Cómo no se os caerá la cara de verguenza, sanitarios de mierda). Por lo que se refiere al servicio de recogida y eliminación de basuras no hay problema. Acaba de prohibirse la rebusca individual. Los Ayuntamientos otorgan licencias para que los Señoritos del cogollo institucionalicen la selección. Claro triunfo del Régimen. De ahora en adelante sólo los gitanos serán contratados para la remoción de los detritus, la separación de los metales, el vidrio, los trapos, los mendrugos, etc. Sin Seguridad Social, pero a jornal. Dentro del orden. Fuera los traperos independientes. Abajo la disidencia. Tales individuos no tienen cabida en el límpido Sindicato Vertical.

Junto con los barrenderos municipales y los serenos siempre se han caracterizado por su talante libertario. ¡A por ellos! que bastante manipulador es el Poder como para permitir esta competencia des¡ntitucionalizada ¡Ya se crearán cuantos organismos autónomos y comisiones interministeriales resulten precisos para velar por la promoción y desbordamiento de las plusvalías digitales hasta límites insospechados! Además, nunca faltará la manipulación radiotelevisada de Prado del Rey.

Escenario del crimen

El especulador A, que dijo que participó a las órdenes del General B en la Batalla C, y cuya hermana amancebó con el famoso Presbítero D, fruto de cuyos amores fue el flecha E, más tarde prestigioso Urbanista de Salón, asociado al prepotente, otrahora republicanote, y hoy promotor constructor de viviendas sociales, el muy honorable Sr. F, y con su sobrino, se conchavaron para el crimen.

El Señor A puso la pasta en «Kas» («Kas» = casticismo degenerado del vocablo inglés: cash = dinero contante, muy al uso en el yanki barrio de Korea (Avda. del Generalísimo de Madrid).), provocando el asombro entre gañanes. El Profesional E parió un engendro urbanístico (visado y legalizado por su corporativo Colegio, fiel guardián de la ética profesional, y mudo testigo del trasplante descarado de técnicas foráneas que no prosperaron en origen) y brujuleó, tentó, pulsó, compuso, reptó, trepó, convidó, mercó, trapicheó, serpenteó, en fin, condujo su engendro, por entre los escollos legales (azules todos que son unos azulones) al puerto de las Autorizaciones Municipales, Provinciales, del Movimiento, del Nihil Obstat, de los Excombatientes, del Gobierno, del Estado, del Imperio y de Dios. Su labor, ardua de por sí, consumió más de un tercio del presupuesto de la Promoción. Era justo, necesario, equitativo y saludable. Estaba previsto. Hay que comer y dejar que coman a los llamados por Dios para servirle ejercitando la tecnoburocaracia. Al Señor F, le correspondió la tarea, no por más impersonal menos demoledora, de sembrar de altivos paralelepípedos, la cuna del Imperio. Tales bastiones de la reserva espiritual de Occidente, uniformados de ladrillo cara (al sol) vista (roja) tienen la primordial función de sustituira las montañas nevadas, en lo de acercarse al Dios, y secundariamente conseguir la máxima concentración de católicos practicantes (los A.T.S. vinieron después) por metro cuadrado de Europa, incluido el Vaticano y las islas Vírgenes.

Pudiera parecer y parece, que todos los señores A ... F (B excluido), están incursos en el delito tipificado en la Ley del Orden Público, artículo 2, apartado g, como delito sanitario. Se desconoce si el Fiscal de la Audiencia Territorial, interpretó, Ley en mano, alguna vez de igual forma que el pueblo llano la actitud y actuación de los supraescritos señores. Es imposible de conocer si se iniciaron diligencias previas alguna vez aunque no fatiga imaginar que sí, dada la reconocida capacidad, solvencia y equidad la Administración de Justicia, española.

No obstante, la realidad fáctica es que entre todos los señores A ... F (excluido B), la mataron, y PARLA sola se murió, y no caben paños calientes porque no hay agua que calentar.

Epílogo

Paria, Pinto, Fuenlabrada, Leganés, Alcorcón, Getafe, Alcobendas, Valdemoro, San Fernando, Torrejón ...

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