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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 13

Agora: Las razones de un desencanto

Lo que sigue no es tanto la expresión de/ desencanto, por la situación social y política actual, como un intento de recopilación de los diferentes estados de ánimo personales a lo largo de los últimos cuatro años de mi vida en Madrid.

¡Se muere, se muere! esas eran las expresiones en el verano del 74, el final se acerca, se perfila el futuro, el PCE intenta «el gobierno de transición». Qué hábiles, buscan sus personalidades independientes, y ya tienen la derecha, con Tierno tienen a los socialistas y con el PTE la extrema izquierda, ¿qué más se puede pedir? Los trabajadores deben de crear su propia alternativa, no se puede caer en pactos con la burguesía que tiene unas finalidades contrapuestas, decíamos cargados de razón y un tanto displicentemente.

Ruiz Giménez y el PSOE, consciente este último y fiándose el otro de su papel fundamental en este tinglado, crean su propio bloque de oposición; esta vez son el MC y la ORT los que caen en el saco. Estáis locos, se aprovechan de vosotros como carne de cañón, porque no tienen organización, ni bases, ni nada, les gritamos desde nuestro «purismo».

Esta vez sí, Franco ha muerto. Tras más de un mes de intrigas, marcha verde, y luchas por controlar los despojos francamente sustanciosos que deja, él murió.

El año de la autonomía

Se respiran ganas de hacer cosas nuevas, la Standard abre una campaña de movilizaciones más o menos controladas, que sistemáticamente les cuesta trabajo controlar a los impulsores. Los grupos de extrema izquierda han aumentado su influencia durante su maridaje con la oposición responsable y constantemente rompen con «los objetivos democráticos» de las movilizaciones populares y huelgas, los grupos autónomos surgen como hongos, Getafe está en la calle, la huelga general se fragua en Madrid, pero... , los presuntos convocantes caen en una reunión en la calle Silva, todos juntitos.

Veis, veis, desbordar al PC es fácil, se trata de plantear alternativas radicalmente distintas, de clase, apoyándose en los sentimientos populares, que rompan con los pactos interclasistas y nos lleven hacia adelante.

La platajunta. Pero si eso es el recambio del poder, quieren sentarse en los viejos sillones franquistas para traernos una democracia a la europea, ¡no es eso lo que queremos!

Vitoria. ¡Asesinos!, sólo ametrallando a los huelguistas han podido parar un proceso de movilización de toda una ciudad posible con unos métodos nuevos. Esas son las formas de organización que queremos y la demostración de su utilidad. Vitoria será un símbolo de la lucha de un pueblo.

La penúltima posibilidad

El gobierno Arias-Fraga-Areilza, ha caído. Hay un nuevo presidente, un tío del movimiento, si se empeñan en seguir o endurecer la línea Fraga van derechitos a la nada, ésta es la última posibilidad, después ya no hay recambio y va a ser una caída estrepitosa, aún Areilza les hubiera podido salvar la cara.

Atención se reconstruye la CNT. Los locos que creen en la necesidad de una alternativa sin compromisos interclasistas, sin servidumbres hacia la política de salón y personajillos, y sin trabas doctrinarias se han unido, y está acudiendo gente al banderín de enganche. Este es el último aviso a los izquierdosos, dejar de bailar el agua a los reformistas y comprometeros en una alternativa de clase, sin tapujos.

Roca es un punto de referencia, los ácratas catalanes se vuelcan en su apoyo o por lo menos consiguen hacérselo creer a media España; la verdad es que las formas de organización y lucha son las lógicas en una fábrica sin una gran tradición (y por lo tanto poco trabajada) y en una situación de efervescencia, pero parece que hemos encontrado la panacea.

Pero no sólo es Catalunya y Vitoria, sin olvidar el resto de Euzkadi, también Madrid de nuevo, Induyco sale a la calle, con una de las huelgas más duras que se recuerdan por estos pagos. La verdad es que Induyco se perdió, como Roca, como Vitoria, como el calzado, recuperado por el sindicalismo oficial, y como tantas otras que no alcanzaron tanto renombre. Pero se luchó, y esto nunca es estéril, se sacan experiencias, se analiza lo que fue y se ve lo que pudo haber sido, se pulen deficiencias y se extiende la combatibilidad.

Diciembre del 76, ese muchacho del movimiento que estaba predestinado a quemar la última posibilidad de salvación de los depositarios del franquismo, convoca un referéndum para legitimar la transición controlada y lo gana abrumadoramente. ¡Ah!, ¿dónde estaría aquel 51% de votos a la izquierda seis meses después?, bueno, realmente no es tan difícil restar los votos del PSOE de ese 51 % y sacar las abstenciones de entonces.

El asesinato de los abogados de Atocha enerva a muchos, casi como la respuesta, «demostración de orden y responsabilidad de la izquierda aún ilegal».

Dos meses después, Madrid es una fiesta adornada de rojinegro, San Sebastián de los Reyes fue una explosión de libertad, que dio la carta de existencia reconocida a una forma de vida escogida por muchos, y el espaldarazo a la joven CNT, pero dejó translucir también como se escapaba de las manos, como nadie sabía qué hacer con esa joven organización, y ¡ay!. Los que lo sabían mejor hubieran hecho con guardárselo, los resultados a la vista están.

El próximo mitin, en el centro de Madrid, dijo Juan Gómez Casas al finalizar la fiesta-mitin de San Sebastián de los Reyes y efectivamente así fue, aunque quizás un poco más movidito.

Estrenamos legalización sindical con bofetadas, para la CNT en Quevedo y para CCOO en Vallecas, era sólo un aviso de lo que vendría si no éramos buenecitos, los de CCOO cogieron la copia, nosotros seguimos aguantando, ¿mucho?

Last but not least

Las elecciones de¡ 15 -J, día del nacimiento de la democracia en España», dieron una mayoría de votos de izquierda y una holgada mayoría de diputados de derecha, ¿curioso, no?

La continuación es clara, esas movilizaciones terminaron porque hay que «estabilizar la democracia». Esa participación mayoritaria en los problemas de¡ trabajo, del barrio, de la escuela, finalizó, porque «hay que crear nuevos cauces adecuados a la naciente situación política». Esa forma de vida diferente en esos meses en los que muchos nos vimos hacedores de nuestro cachito de vida. Con esas nuevas experiencias, ilusiones, relaciones, que acompañaron a esos momentos y en base a las cuales se podría seguir esta misma apresurada cronología, se acabó. Así, pura y simplemente.

A votar, que el mundo es va a acabar

Ahora lo que toca es votar, (?) votar para todo, para elegir unos delegados sindicales que justifiquen el intento de monopolio del movimiento sindical y que para contentar a todos permitan el surgimiento de innumerables «terceras fuerzas sindicales» al mismo tiempo que hacen desaparecer esos nacientes comités que tan incómodos estaban resultando al «margen de toda regulación legal».

Votar para aprobar una constitución que convierte los derechos en obligaciones ineludibles.

Votar para consolidar esa democracia amenazada por ese terrorismo, porque ya se sabe, o se está con la policía (antes Armada. ahora Nacional, ¿será que ha cambiado las armas por el mapa de España?), o se está con los terroristas.

Votar para consolidar esa democracia «cuya salvaguarda es el ejército», pues sino te haces cómplice de los terroristas o de los separatistas o de los masones o de los rojos o vaya usted a saber de quién seremos cómplices los perpetuos abstencionistas en las próximas votaciones.

En fin no os preocupeis, ya hemos votado para frenar la ola de movilizaciones, para consolidar esta democracia, para convertir a los sindicatos en oficinas de recaudación de cuotas, para congelarnos los salarios, ahora, nos falta votar para delegar definitivamente el poder en manos de los partidos «más significativos» y un mes después para disolver las asociaciones de vecinos en ese marasmo de «Ayuntamientos democráticos».

Pues hombre, para un par de años no es malo el record.

ANDRES

Te dices: me marcharé
a otra tierra, a otro mar,
a una ciudad mucho más bella de lo que ésta
pudo ser o anhelar. . .
Esta ciudad donde cada paso aprieta el nudo corredizo
un corazón en un cuerpo enterrado y polvoriento.
¿Cuánto tiempo tendré que quedarme
confinado en estos tristes arrabales
del pensamiento más vulgar? Dondequiera que mire
se alzan las negras ruinas de mi vida.
Cuántos años he pasado aquí
derrochando, tirando, sin beneficio alguno...
No hay tierra nueva, amigo, ni mar nuevo,
pues la ciudad te seguirá
por las mismas calles andarás interminablemente,
los mismos suburbios mentales van de la juventud a la vejez,
y en la misma casa acabarás lleno de canas ...
La ciudad es una jaula.
No hay otro lugar, siempre el mismo
puerto, terreno y no hay barco
que te arranque a ti mismo. ¡Ah! ¿No comprendes
que el arruinar tu vida entera
en este sitio, la has malogrado
en cualquier parte del mundo?

Cavafis

Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre
se escucha que transita solamente la rabia
que en los tuétanos tiembla despabilado el odio
y en las médulas arde continua la venganza,
las palabras entonces no sirven, son palabras.

Manifiestos, artículos, comentarios, discursos,
humaradas perdidas, neblinas estampadas,
¡qué dolor de papeles que ha de barrer el viento,
qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!

Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar que no puede por imposible, y calla.

Siento esta noche heridas de muerte las palabras.

Rafael Alberti

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