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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 13

Entrevista al Comité Nacional de CNT

ENRIQUE MARCOS: Secretario General. SEBASTIA PUIGCERVER: Secretario de Coordinación. JESUS GARCIA: Secretario de Relaciones. CHEMA BERRO: Secretario de Prensa y Propaganda. FERNANDA DEL AGUILA: Secretario de Jurídica, ProPresos y Tesorería.

Esta vez no se nos podrá acusar de «parcialidad», «sectarismo», etc. Es el Comité Nacional de la CNT el que da respuesta a las cuestiones más acuciantes de cara al próximo Congreso Confederal. Y lo ha hecho sin pelos en la lengua. Sin rodeos ni politiquerías, y con la fuerza que le dan su conocimiento de la organización y su honradez bien conocida, ponen el dedo en temas cuyo tratamiento público había sido hasta ahora tabú a nivel de Comités. «No hay CNT más arriba de los Pirineos. Será cualquier otra cosa, pero no es la CNT», comentará Jesús García. Una y otra vez insistirá Enrique Marcos, a lo largo de la entrevista: «no nos asustan las ideas nuevas, nos asusta el reaccionarismo y el inmovilismo dentro de CNT ... »

ENRIQUE MARCOS: En estos momentos, la organización, a pesar de las tensiones a que se ha visto sometida, da la impresión de que, de una forma u otra, está concretándose, y en los meses que quedan hasta el Congreso va a madurar. Ha pasado momentos muy difíciles, y puede ser que todavía queden algunos por pasar, pero no hay duda de que hoy todas las corrientes o tendencias consideran que la CNT tiene que asumir una responsabilidad. Con las elecciones, el trabajador va a darse cuenta de si realmente todos los que se dicen anticapitalistas, van realmente contra el capital, si los «izquierdistas», son realmente antiderechistas. . ., la organización va a presentar unas posturas claras, se empieza a trabajar en alternativas serias.

JESUS GARCIA: Yo creo que la CNT hoy, después de tres años puede definirse por una mayor madurez en el planteamiento de lo que supone el anarcosindicalismo. Pero hay también que resolver problemas que se arrastran desde 1939. Una serie de temas que no se han resuelto o se han resuelto mal, la situación es diferente en cado regional, pero hay un eje fundamental en esta problemática y que es la constante de toda la confederación (rara es la regional que escapa) es un problema de importación, viene de fuera. ..

SEBASTIA PUIGCERVER: Quizá dentro del secretariado yo soy el que tengo una visión más pesimista, pero creo estar en condiciones de afirmar que el estado de descomposición orgánica ha alcanzado cotas alarmantes. Indudablemente ha habido cambios positivos, pero hay fallos grandes que, para mí incapacitan a la organización. Problemas internos, falta de cohesión, alternativas, etc., creo que hemos defraudado como alternativa, al igual que el resto de fuerzas del movimiento obrero. Yo creo que hay esperanzas, pero exigen voluntad de trabajar unidos, alternativas, clarificación de nuestros presupuestos estratégicos y tácticos ... y eso sólo lo puede hacer un Congreso.

CHEMA BERRO: Para hablar de la situación actual de la CNT habría que hablar también de la situación general del país, de la lucha de clases, que ha experimentado un retroceso muy fuerte en los últimos años, CNT participa perdiendo posibilidades, que no ha sabido aprovecharlas ... De todas formas es difícil juzgar la lucha de clases en un período tan corto de tiempo, porque efectivamente la crisis y el empuje de las luchas era cierto, pero también es cierto que el hecho de abrirse a la democracia le da a la burguesía más posibilidad de manejo.. . está toda la ilusión democrática de la gente, que es una etapa que hay que pasar para desengañarse de eso, y que no se pasa rápidamente.

Entonces para mí el problema de la CNT sería el de su incapacidad para aprovechar las posibilidades que tenía, la dificultad para ir plasmando una postura coherente tanto con su trayectoria histórica, como con la realidad social en que se desenvuelve ...

ENRIQUE: Hay que reconocer que ha cedido el entusiasmo que asistió en aquellos momentos iniciales. Creo que es muy natural, los grupos que asistieron a la reconstrucción en 1976, en algunos casos no podían ofrecer más que ese entusiasmo.. ., pero la CNT se va forjando y tomando forma, no sé si satisfactoria para todos, pero forzosamente tendrá que ser anarcosindicalista e independiente de cualquier presión política y perdiendo ciertos lastres ... vengan de dentro o de fuera de la casa ...

BICI: Habláis, de líneas, tendencias, presiones. Podríais concretar un poco más las cosas ...

ENRIQUE: Voy a repetir lo de siempre: en la CNT las tendencias han existido siempre. Pero las tendencias o corrientes fueron motivo de enriquecimiento..., lo que pasa es que hoy en día el debate, la disparidad de opiniones, no se ha llevado precisamente desde la tribuna o desde el ángulo apropiado, y las opiniones de algunos, muchas veces no han sido tales opiniones, sino que se han basado en el dogmatismo o en el sectarismo, y han sido más motivo de discordia que de otra cosa. Arrastramos la necesidad de un Congreso, que ponga fin a ciertas corrientes sectarias y dogmáticas. Yo digo que todas las tendencias son capaces de representar a la CNT, pero no una sola. Lo que me da miedo de
cara al Congreso, no son las ideas nuevas, al contrario, es lo que podríamos llamar reaccionarismo en estos momentos dentro de nuestra organización, de los que se les ha parado el reloj en 1939.. ., ese sería el error más grande que se podría dar en nostros. Eramos una organización futurista, y estamos perdiendo el tren..., no hemos asumido ninguno de los problemas que tiene la sociedad de hoy, solamente hemos hecho mucha demagogia. Insisto, no temo a las presiones que, de una forma u otra dan alternativas, sino a aquéllas, que no ofrecen más alternativa que la presión porque sí, intentando mantener un statu-quo monolítico e inaceptable, porque la organización y la sociedad han evolucionado.

SEBAS: Históricamente el anarcosindicalismo no es monolítico, existe la posibilidad de que coexistan opiniones distintas, que incluso se reflejen en la composición de un acuerdo (con un voto particular en una ponencia, por ejemplo). Lo que ocurre es que siempre el anarquismo español, a diferencia de los demás (excepto una situación muy particular en una etapa de la CGT francesa), es un anarquismo que se preocupa de ser un anarquismo obrero, y que toma al sindicalismo como forma de participación en la lucha social y como instrumento de cambio. Las diferencias se establecían en los ritmos que había que imprimir al proceso de cambio social. La diferencia notable con lo que pasa hoy, es que el problema, no es de tendencias en este sentido, es fundamentalmente distinto. A raíz de una cierta concepción meramente «culturalista» del anarquismo, no enraizado en la lucha de clases, hay gente que no está de acuerdo con e! sindicato, es decir, que no cree que el sindicato sea el instrumento idóneo para realizar una transformación revolucionaria. Y curiosamente esa gente milita en CNT, con lo cual la situación es absurda... porque si un tío no acepta el sindicato, no cree en el proletariado como motor de transformación social . . ., ¿qué coño hace en CNT?

Aparte de ésto, hemos heredado una organización con un cáncer burocrático acojonante, dentro de todo ese magma. Hay un cáncer que es la burocracia del exilio que, a pesar de que se diga que está en el exilio, está aquí, y entonces se aprovecha de ciertos hilos para jugar a lo que ha jugado siempre. Esto produce una situación realmente caótica, porque difícilmente ésto puede llamarse una organización ...

CHEMA: Siempre hablando de tendencias como corrientes de opinión, pienso que están siendo bastante negativas y culpables de la falta de identidad. Luego el tema histórico, que está muy relacionado con el del exilio, y encasilla las tendencias en unas determinadas siglas, y encerrarse en cosas históricas que ya no corresponden a la realidad de hoy. Por otro lado, yo pienso que las tendencias o corrientes organizadas al nivel que estén, tienen que hacerse públicas, jugar con claridad, a la luz del día. Ahora bien, dado el abanico de tendencias, o caben una u otras..., tiene que haber un común denominador mínimo, para ponerse de acuerdo, y que para mí sería: la CNT es una organización de trabajadores, de estructura sindical y cuyo centro es la lucha económica.

FERNANDA DEL AGUILA: Yo diría también, que no son tendencias, sino formas distintas de ver las cosas. Y que estas formas han llegado casi a enfrentamientos personales, que, desde luego, están siendo bastante perjudiciales para la organización. Antes Sebas ha dicho parte de una tendencia que puede estar en la CNT, porque cree que la organización es sindicalista únicamente, y pienso que con ésto a veces se llega a enfrentamientos bastante fuertes porque se olvidan los fines.

JESUS: Creo que no hay más tendencias en la CNT que en cualquier otra organización. De todas, un 90% cabe en la CNT. El problema es que hay alguna tendencia que tiene más carácter autoritario que libertario, y todo ello envuelto a veces en un manto superpuro anarquista, que da carta blanca para hacer cualquier cosa. . ., incluso para negar el anarquismo en la práctica, para hacer todo lo más antianarquista. Se aprovechan de que hay poca formación de momento y poca experiencia de organización. Pero CNT tiene una estructura sindical, y por lo tanto no caben las tendencias como tales, caben posiciones individuales que mantenga cada uno en su sindicato, pero no caben los grupos de presión organizados internamente. A pesar de ésto, se da muchas veces un enfrentamiento por el control de¡ aparato, por parte de estos grupos de presión autoritarios.

Pero el 90% de la gente que hay en CNT cabe. Y sobre todo caben muchos más que no están ... ese es uno de los problemas serios, porque quizás si hubiera más trabajadores, se habría resuelto más de un problema de esos filosóficos» que hay planteados, y por los que se olvidan los problemas prácticos.

Todo viene dado, porque entre los grupos que recontruyeron la organización (no podía ser de otra manera si la organización no existía y sólo existían grupos), habría que ver qué composición tenían esos gru pos, qué conexión tenía el movimiento libertario oficial de los años que precedieron, con el movimiento obrero, y ahí es dónde está el dilema: grupos con realidad de lucha en las fábricas y grupos sin realidad de lucha en ningún sitio. Y entre éstos, cuento al aparato anterior de la CNT. En la reconstrucción, ese era uno de los grupos más pequeños, y es quizás el que más influye en todos los problemas posteriores. Pero es el más pequeño, concretamente en Cataluña, quizás tenía menos gente que ninguno de los otros grupos que participaron en la asamblea del 29 de Febrero.

ENRIQUE: Precisamente yo creo que la implantación de CCOO fue debido al abandono por CNT de la lucha sindical. Es un error que nos ha costado ser un sindicato minoritario.

Pienso que existen en CNT dos criterios marcados de cómo debe ser la organización: si debe ser una organización obrera revolucionaria, o debe ser una organización en la que los obreros no toman la parte que les corresponde (y que a la hora de la verdad tienen que asumir siempre). Si lo que se pretende es que la CNT -y ésto el Congreso lo tiene que dejar claro- debe ser una organización en la que los obreros van a ser solamente un grupo más, y no precisamente el más calificado como «revolucionario» (ya que por parte de estos qrupos se le considera como «aburguesado»), están ocasionando un daño enorme al movimiento obrero y desconcertando a los trabajadores. Hablemos claro, que se diga: «nuestro concepto de la CNT, aun estando dentro de ella, niega incluso el anarcosindicalismo». Hablemos claro y dejemos la guerra de guerrillas, no nos hagamos la vida imposible.

BICI: Parece que todos coincidís en la necesidad de la celebración de¡ Congreso. ¿Podríais exponer, cuáles son para vosotros las razones de esta necesidad?

SEBAS: Muchos compañeros, yo entre ellos, habíamos defendido la posición de que para acudir a un Congreso, tal como lo entiende y lo ha practicado la CNT históricamente, era necesario disponer de una organización más consolidada. Hoy me veo obligado a cambiar sustancialmente de parecer. Los males de la organización se han agravado, porque un cuerpo social que es incapaz de sanar, se ve abocado al empeoramiento de la enfermedad, y si no se ponen remedios drásticos, a la muerte. La única medicina capaz de enderezar de nuevo el rumbo de la organización es la celebración de un Congreso, cuyo plazo máximo de realización, sea a finales del año en curso. Y esto es así, porque la batalla del Congreso puede galvanizar de nuevo a buen número de militantes que, ante el curso de los acontecimientos, se han inhibido, abandonado o refugiado en la apatía más absoluta. Sin duda, dado el actual estado de descomposición acelerada que se respira en la mayoría de Regionales -naturalmente con excelentes excepciones- el Congreso tendrá muchas de las características de un congreso grupuscular, de lucha sorda. Por imponer, mediante los manejos más turbios las concepciones que tal o cual grupo sustenta, pero aún así, estamos obligados a afrontar este riesgo, al menos aquellos que creemos que la CNT sigue siendo la única alternativa posible para la transformación revolucionaria de la sociedad.

CHEMA: Yo considero el Congreso necesario, casi imprescindible, pienso que la tarea fundamental del Congreso, será, de alguna forma, revisarlo todo, no tanto en el sentido de cambiar los principios -en muchos casos pienso que tiene que ser en el sentido de reafirmarlos sino que precisamente por eso, se supere el funcionamiento actual, donde cada uno usa el último congreso como quiere. Necesitamos reafirmaciones claras y concretas.

FER: Pienso que sí es necesario un Congreso, sobre todo porque creo que puede servir de conexión para toda la organización

JESUS: Yo creo que el Congreso se va a imponer, porque la mayoría de gente lo reclama, en vista de la cantidad de problemas que hay. De todas formas no creo que el Congreso vaya a resolverlo todo, hay problemas que son más de estilo de militancia, de actitudes. Y muchas veces ocurre que un acuerdo es teóricamente tomado por todos, y luego, en cambio, boicoteado por quien quiere. El problema fundamental es que sea un Congreso de sindicatos anarcos, no un congreso de grupos ...

ENRIQUE: Estoy de acuerdo totalmente con Jesús. E¡ Congreso debe ser un Congreso de sindicatos, si es que verdaderamente ha de ser válido, y si ha de representar solamente posturas de los distintos grupos, nos vamos a encontrar en el mismo lugar. CNT sólo está en los sindicatos.

BICI: ¿Qué temas son los más urgentes a abordar por el V Congreso de la CNT?

CHEMA: Uno de los puntos claves a discutir sería el carácter o la concepción de CNT. Una normativa, un funcionamiento interno. . ., luego definir el campo o el espacio político que la CNT puede ocupar en la España de 1979, la estrategia sindical a nivel de objetivos y métodos de lucha. Luego entrarían toda una serie de puntos, como relaciones con el exilio, con otras organizaciones, etc. El Congreso va a ser amplio, pero quizá el centro va a girar sobre los puntos que he dicho al principio.

FER: Yo pienso que el Congreso debe basarse sobre todo en la estrategia, los fines y los principios no tienen porqué tocarse.

SEBAS: Los principios ideológicos que informan la organización, siguen siendo a mi juicio las líneas de fuerza más adecuadas para la transformación revolucionaria de la sociedad. El problerna es que un principio, tomado en sí mismo como abstracción, no tiene ningún valor si no se concreta en las coordenadas espacio - tiempo. Por ejemplo, reexaminar el contenido del federalismo, implica hoy a mi juicio, romper con el viejo slogan «mi patria es el mundo, mi familia, la humanidad para incorporar las enseñanzas de la psicología de masas y la psicología individual, que demuestra la necesidad del hombre o mujer concreto/a -es decir, no abstracto- de identificarse junto a otros hombres y mujeres en un medio natural, cuyas características vendrán determinadas por factores múltiples, como la comunidad étnico - lingüística. Es decir, el principio de la articulación federativa, de abajo a arriba, por mutuo acuerdo libremente consentido, no varía, pero su plasmación se enriquece del individuo al municipio, del municipio a la comarca, de la comarca a la comunidad étnico - histórico - lingüística, lo que en el lenguaje de hoy se conoce como nacionalidad, etc. Esto supone romper con ciertas concepciones lerrouxistas, presentes hoy en la organización, para incorporar la lucha de las nacionalidades oprimidas como un factor de liberación, aunque todos seamos conscientes de que la bandera del nacionalismo esgrimida por la burguesía, intenta reconducir el proceso de liberación, hacia la creación de estados periféricos ...

Podríamos citar otros ejemplos de cómo un principio abstracto pierde su virtualidad, si no se es capaz de definirlo en las coordenadas de espacio - tiempo. La misma noción de «progreso social» y sus efectos degradantes en la sociedad de hoy (contaminación, deterioro del equilibrio ecológico, gigantismo económico - social, miseria de la vida cotidiana . . .). Redefinir el concepto de la acción directa, supone asimismo no olvidar la transformación operada en el Estado, que ha abandonado su papel de árbitro de los conflictos sociales -papel que no ha tenido jamás, salvo en la letra muerta de las instituciones- para convertirse en el principal protagonista del acontecer social y económico. Un movimiento social actuante, no contemplativo, deberá enfrentarse y resolver cuestiones básicas con los órganos del Estado, no como simple aparato represivo del poder, sino también como agente económico principal.

JESUS: Es necesario analizar el deterioro que la organización sufre desde 1939. Con el franquismo. Con la «exportación» figurada de la organización que se lleva a cabo al exilio (se pueden exportar personas, pero no se pueden exportar comités de fábrica, luchas, sindicatos, federaciones locales . . .). Se tiene que revisar todo desde el Congreso de Zaragoza: puede que en su mayoría -o quizá totalmente- sea válido, pero se hizo para unas circunstancias y una época diferentes. Hacer esta revisión y hacer una interpretación única y válida de los estatutos, que no se preste a la utilización de los «cenetólogos» de turno en cualquier momento y en su provecho (se puede jugar hoy con los estatutos de una manera para ganar una baza, y mañana de la contraria para ganar otra).

BICI: Hay quien augura un mal final al Congreso, si se tocan temas como el del exilio, o la tan necesaria autocrítica histórica ...

CHEMA: Una persona que no tiene asumida su propia historia, está psicológicamente tarada. A nivel de organización pasa lo mismo. No hay que ocultar nada, lo que sean errores hay que rechazarlos y rectificarlos, y si se parte de cero, se parte de cero. . ., si no, una organización no es nada. Si se le ocultan cosas, seguirá siendo siempre una organización infantil, que necesita el hada madrina que le guíe ... siempre manejable.

ENRIQUE: Yo también creo que la continuidad de la CNT debe darse como una verdadera continuidad, recogiendo los distintos procesos que median desde el año 39 hasta la fecha. Y aún antes, diría que hay que ahondar en los años de la guerra. Períodos que han quedado muy oscuros y que hay que analizar cuidadosamente, porque en ellos se da no solamente la revolución, sino también factores contrarevolucionarios que hay que analizar . . . Ha de haber una continuidad y poner a disposición de la organización, los elementos para una autocrítica. No podemos ser unos amnésicos, hay una parte de nuestra historia que está ahí ...

JESUS: Yo creo que todos los problemas de la organización, se deben tratar en un Congreso, Si no, este Congreso no sería el de la continuidad de la organización. Claro que hay más de un problema que va a ser escabroso tocarlo, pero si el congreso se acaba ahí, puede ser el símbolo de que la organización se ha acabado desde hace tiempo. Si hay aspectos que tienen que mantenerse en secreto, difícilmente la gente puede coger una organización como suya, cuando hay cosas a las que no tiene acceso. Todo esto hay que tratarlo, aunque haya problemas «importados». Hay que saber dónde se está, con quién se juega uno el pellejo ...

BICI: Está todo el asunto internacional ... la AIT, que nadie sabe ya a ciencia cierta lo que representa hoy ...

JESUS: Fundamentalmente la AlT no es una realidad de coordinación internacional del movimiento obrero revolucionario, porque existen pocas cosas o nada. Dentro de la AIT hay que plantearse: coordinación internacional, revolucionaria de organizaciones de lucha, de documentación, de solidaridad, de apoyo entre los diferentes países ... todos esos aspectos que hoy no cumple la AIT. De las dos organizaciones que hay con realidad de sindicatos -la SAC sueca y la CNT-, la primera no va a participar en el próximo Congreso de la AIT, porque está autoexcluida, y nosotros no vamos a participar con la capacidad y la fuerza que deberíamos porque no hemos hecho nuestro congreso, porque aún no se ha planteado como organización toda una serie de aspectos que conlleva la lucha de clases revolucionaria hoy, cuando probablemente dentro de 10 ó 15 años, el 70% de la producción mundial estará en manos de 15 empresas multinacionales.. .

CHEMA: Respecto a la AIT, también quería añadir una cosa, a mí me parece que es indudable que la CNT necesita potenciar la AIT de todas todas, pero me parece que hay ahí un riesgo o una tendencia fuerte hacia el sectarismo, que se puede dar también en el plano internacional. Yo pienso que la AIT debe servir para poder relacionarse con otra gente a nivel internacional, no para quedarse ahí dentro.

ENRIQUE: Lo que ha dicho Jesús de la AIT, es un parecer unánime de todo el Comité Nacional, y creo que incluso de la organización, por todas las respuestas que se están dando. Necesitamos indiscutiblemente una organización internacional, que, de la misma forma que los capitalistas están organizados internacionalmente, los obreros estén dotados de una organización internacional. Y naturalmente esa organización puede ser la AIT. Pero no puede ser una AIT dogmática, sectaria, irreal, como hasta ahora ha sido. No puede ser una organización compuesta por grupos de exiliados que no tienen incidencia real en ninquno de los países en que ha habido secciones de la AIT (puede haber alguno de sus representantes que haga 15 años que no ha visto su país), que no sabe lo que ocurre... son un grupo de amiguetes que se reúnen, que lo pasan medianamente bien . . ., te traen un mensaje de que «hay una cierta actividad aquí o allá». Si queremos una organización internacional anarcosindicalista, tendrá que ser más abierta de lo que lo ha sido hasta ahora.

BICI: Si queréis añadir algo más, antes de cerrar el aparatito ...

JESUS: Hay un aspecto fundamental que quizá tenga que resolver el Congreso, y es distinguir entre una organización y un movimiento. No se puede pretender que la organización CNT dé todas las respuestas que tiene que dar el movimiento libertario como tal. Hay aspectos de la lucha que hay que apoyarlos, pero somos anarcos y sindicalistas, y la organización, que está formada por trabajadores, tiene que plantearse los aspectos más urgentes de la problemática del pueblo en general, de los que no puede evadirse, y que forman parte de su razón de ser: la lucha obrera revolucionaria con una orientación libertaria ...

ENRIQUE: Yo quisiera añadir que, a pesar de todas las dificultades (creo que soy el más optimista), hoy existe una plataforma real de lucha, y esa plataforma es la CNT. Fuera sólo se puede hacer una lucha muy diluida, condicionada y limitada ... realmente lo único que puedes hacer es buscar tu propia libertad particular por ahí, o hacer tu pequeña revolución al margen de cualquier grupo ...

CHEMA: Solamente queda: o la CNT o el campo.

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