El
título que encabeza esta página no es nuestro. Así empezaba una noticia publicada en
«El Periódico» de Madrid, el pasado día 10 de noviembre, a raíz de la ocupación de
un colegio nacional abandonado, por los miembros del Ateneo Libertario de la Zona Norte de
Madrid, con el propósito de dar solución directa y urgente a dos problemas acuciantes
del barrio: escolarizar a los niños que andaban por la calle, y proporcionar trabajo a
algunos de los tres mil maestros madrileños en paro.
La acción, que fue aplaudida calurosamente en los medios de comunicación, tuvo el final
de costumbre: las fuerzas de¡ «orden público», irrumpieron -rompiendo la puerta ante
la negativa a ayudarles de los bomberos- en el interior de¡ edificio (calle Marqués de
Viena, 99. Rastrillo de Tetúan), desalojaron a 32 personas que se encontraban dentro,
después de forcejear con los vecinos que querían impedir la actuación policial, las
cargaron en un furgón y se las llevaron a la comisaría de Tetúan. Doce de ellas,
ingresaban el día 15 en Carabanchel, al negarse a pagar cinco mil pesetas por su libertad
provisional, tras haber declarado ante el juez.
Una historia ésta, que nos recuerda, inevitablemente, muchas otras que hubiéramos
querido olvidar ya pero que, desgraciadamente, no hay manera de borrar de la memoria:«Tal
vez cambien los tiempos -escribían los miembros de¡ Ateneo Libertario de la Zona Norte,
en una hoja distribuida por el barrio después de la primera incursión policial en el
centro- pero no los sistemas. Estas acciones policiales tienen reminiscencias que todos
queremos olvidar».
Acción directa
En la fachada de¡ colegio ocupado, un slogan ha
presidido las acciones de¡ barrio:«Menos palabras y más colegios. Escuelas gratuitas».
Son los propios protagonistas quienes nos cuentan ahora toda la historia. «En Septiembre,
un colectivo de¡ Ateneo Libertario de la Zona Norte de Madrid, empieza a trabajar sobre
la problemática de los niños sin escolarizar en el barrio de Tetúan. Existen niños sin
plaza escolar, y muchos que se tienen que trasladar lejos del barrio, mientras que existen
en el distrito, al menos, catorce colegios cerrados y abandonados.
Se habla con una veintena de padres que tienen este problema, y se celebran un par de
asambleas discutiendo el tipo de acciones a llevar a cabo, para conseguir que se abran los
colegios.
El Ateneo Libertario decide utilizar la acción directa, ocupando un colegio, el martes 7
de noviembre, en la calle Marqués de Viana 99. Se colocan varias pancartas, y empezamos a
limpiar el edificio, ya que después de tres años de abandono, está lleno de basura. Los
vecinos nos prestan su ayuda, regalándonos materiales de construcción y todo lo
necesario para poner en marcha la escuela. Por la noche, un grupo de compañeros se quedan
en el centro, para que no lo cierren.
Al día siguiente, los maestros en paro se disponen a iniciar las clases con los primeros
alumnos que llegan, y pasan el día acondicionando pizarras y pupitres en el interior,
mientras otro grupo intenta arreglar el deteriorado tejado. Esa misma noche, llega el
«trajeado» de turno, del Ayuntamiento, diciendo a los encerrados que abandonen el
colegio. Ante la negativa, llama a la policía que desaloja.
Al día siguiente, tras una asamblea informativa, se inicia una manifestación para pedir
la reapertura de la escuela, a la que se van sumando los vecinos. En una entrevista, el
Teniente de Alcalde de Tetuán, dice que la culpa de que no haya escuelas es de sus
colaboradores, y que los directores de los colegios son los responsables de la falta de
plazas.
Nuestra alternativa es que el colegio se abra inmediatamente, que den clase en él
enseñantes en paro que deberá pagar el Ministerio, y que el centro lo autogestione el
barrio (enseñantes-niños-padres). En la entrevista nos enteramos de que el Ministerio
paga al Ayuntamiento por algunos colegios cerrados, como si estuvieran funcionando, así
como el alquiler a los propietarios de los locales, como es el caso del colegio de
Marqués de Viana, 99.
Como la respuesta que nos habían prometido no llegaba nunca, tras una nueva asamblea
decidimos ocupar nuevamente el colegio, en la mañana de¡ domingo. Mientras un grupo
recorría el Rastrillo de Tetúan gritando «Que abran el colegio», otros compañeros
abrieron las puertas y recogieron firmas de todos los que pasaban en apoyo de nuestra
acción.
Policía contra escuela
Esa misma tarde, la policía nos dice que abandonemos
voluntariamente, o sino volverán a desalojar. Dentro de¡ colegio se encierran 15
personas, y al mismo tiempo se efectúa una asamblea con la participación de vecinos y
niños. Cuando llega la policía, al ver que hay padres y niños, decide marcharse sin
intervenir, y regresa a las once de la noche para desalojar. Los vecinos hacen un cordón
para impedir su entrada, los de dentro hablamos con la policía para intentar explicarles
la necesidad de una escuela en el barrio ... Después de una tregua de nervios que dura
dos horas, a la 1,30 de la madrugada, deciden desalojar como sea. Ante la mirada atónita
de los vecinos, nos meten en un furgón a 17 de las personas que estábamos en la puerta,
y nos llevan a la comisaría de Tetúan. Luego rompen la cadena de la puerta, y empiezan a
golpear sobre ella; como es metálica no consiguen romperla, y llaman a los bomberos, que
no están muy dispuestos a colaborar ante los gritos que llegan de dentro: Vecino, únete,
el colegio es del barrio, y no nos moverán». Finalmente destrozan la puerta de entrada,
y la de una aula, y sacan, entre insultos, a las 15 personas que permanecían dentro.
En la comisaría sueltan a los primeros trasladados, y una compañera que solo tiene 15
años, mientras los catorce restantes pasan a disposición del juzgado número 5, que
decreta el ingreso en Carabanchel y Yeserías «por agresión y resistencia a las fuerzas
de¡ orden público». La policía, el lunes, pasa una información a la prensa y la
radio, diciendo que habían detenido a un grupo de jóvenes maleantes, encerrados que,
durante el desalojo, habían arrojado cascotes hiriendo a un policía», Esto es mentira,
y los miembros de¡ Ateneo Libertario han prestado querella contra la policía.
El día 18, los catorce detenidos fueron puestos en libertad sin haber pagado la fianza.
El colegio de Marqués de Viene, como los trece restantes que permanecen abandonados en el
barrio, no ha vuelto a abrir sus puertas. Los niños de Tetúan, continúan en la calle, o
tienen que trasladarse a otros barrios y pagar la enseñanza en colegios privados. Las
autoridades de Madrid, en rueda de prensa, no consiguieron convencer a más periodista que
el del reaccionario «Ya», de la «necesidad» de la operación policial que montaron,
contra el sentir de todo el barrio. El Ateneo Libertario de la Zona Norte, en su último
comunicado, exige que «el dinero gastado en desalojos policiales -que es nuestro- se
emplee en la puesta en marcha de los colegios abandonados del barrio, y el pago de los
maestros». Y pide también que se investigue judicialmente, porque si las escuelas están
dadas de alta y el ministerio cotiza por ellas, alguien se está llevando la pasta.
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