El
siguiente Documento plantea -de nuevo- el vacío interesado de la prensa «Liberal» ante
determinados temas. Enviado a numerosos medios de comunicación, se ha preferido dar
publicidad a la firma por España de la «Declaracíón unilateral de las Naciones Unidas
contra torturas y tratos degradantes». Se trata de eludir la realidad cotidiana, de
sustituirla por los gestos del poder. Poco parece importar, en este año nuevo / uniforme
nuevo, que nada haya cambiado desde la dictadura. Que sigan los torturadores, que toda la
policía se mantenga en los mismos puestos que antes del 15 de junio. Y que aumente la
plantilla, y los medios de represión.
"Sobrelas veinte horas del día 25 de octubre, el jefe de Servicio de la Prisión
Provincial de Basauri, comunicó telefónicamente con el despacho profesional del
suscribiente interesando, a requerimiento de varios internos, ingresados en ese mismo día
en el Centro, la presencia de un abogado.
"En el día de hoy, accediendo a lo solicitado, me he personado en la citada
prisión, entrevistándome en locutorio con D. José Angel Romera Balbas, ingresado en la
tarde de ayer, junto a los Sres. Fernando Fernández Almarez, José Carlos Cos Lezama,
Francisco Javier Arteche Zubero, Tomás Gómez Casado y Gurutz González Armananzas, al
amparo de telegrama cursado por el Juzgado Central de lo Penal, número uno. Ninguna de
dichas personas ha sido llevada a presencia de autoridad judicial, ni ha prestado
declaración ante juez alguno, hasta el momento en que tiene lugar la entrevista que
mantengo. Tras el desarrollo de la conversación que a continuación describiré, y
después de efectuar mi interlocutor consulta conjunta con los demás compañeros de
detención, se me indica por él mismo que, ante amenazas dirigidas a los mismos por
funcionarios del Cuerpo General de Policía, afectos a la Jefatura de Bilbao, en el
sentido de proceder a su excarcelación y reingreso en las dependencias policiales en el
caso de dar publicidad a los hechos, que a continuación se relatan, es su voluntad que me
abstenga de proceder a la acción penal pública que les propongo, en persecución de los
hechos que se me exponen.
"Entendiendo que mi comunicante, en quien puedo apreciar señales de contusiones en
ambos párpados, se encuentra fuertemente amedrentado por los sucesos vividos y, estimando
que los hechos que por él mismo se me relatan conculcan con inusitada gravedad derechos
individuales protegidos individualmente, afectando a la seguridad pública ciudadana,
formulo el presente informe del que trasladaré copia a la Junta de Gobierno del Colegio
de Abogados de Vizcaya, a la Consejería de Justicia del Consejo General Vasco, a los
familiares directos de los afectados y a la Comisión Gestora ProAmnistía de Vizcaya,
reservándome la inicial voluntad de causar acción pública para el caso de que por
dichas entidades y organismos, no se proceda, de forma inmediata, a interesar la
intervención de la autoridad judicial.
"Al objeto de mantener inalterada la comunicación recibida, transcribo a
continuación las notas tomadas por mí durante la conversación, sin más cambios que los
gramaticalmente necesarios, para su correcta comprensión, conservando, para su posible
compulsa, los originales manuscritos.
"Que, detenido por tres funcionarios del Cuerpo General de Policía de Bilbao, sobre
las 20 h., del día 17 de octubre de 1978, en las inmediaciones de su domicilio, siendo
conminado a introducirse en un vehículo automóvil, mediante la aplicación de arma de
fuego a la altura del cuello. Durante el tránsito, se comenta de viva voz entre los
funcionarios actuantes la circunstancia de que ninguna persona había sido enterada de la
detención que practican.
"Conducido a las dependencias de la Jefatura Superior de Policía de Bilbao, situadas
en la calle Gordóniz, es inmediatamente trasladado a la planta baja interior del
inmueble, e introducido en una habitación en la que se encuentran de ocho a diez
personas, en apariencia policías. Desde ese momento, hasta aproximadamente las 6 h. del
día siguiente, dichas personas se turnan en propinar al detenido, de forma aislada y en
rueda, persistentes malos tratos físicos. Los mismos consisten en golpes de puño,
patadas, arrastres por el suelo, retorcimiento de músculos a la altura del hombro,
diferentes tipos de golpes en brazos, muslos e hígado y flexiones, durante las cuales, es
golpeado en la cabeza con un listín de teléfonos y tirado de los pelos por sus
agresores. Entre tanto, se le dirigen por las mismas personas preguntas sobre su actividad
política.
"Durante el mismo período de tiempo, y aproximadamente a las 4 h. del día, se le
aplican al detenido electrodos en el brazo, haciendo fluir la corriente dos veces.
"Igualmente durante dicho período, los agentes policiales muestran armas de fuego al
detenido, aplicándolas en el pecho y la cabeza, así como manipulando ostensiblemente el
depósito de munición, en tanto que manifiestan su intención de trasladar al detenido al
monte, para darle muerte.
"Al finalizar la sesión, el detenido recuerda que, por efecto de los golpes, los
párpados de su ojo izquierdo aparecen semicerrados y que cae al suelo desvanecido.
"Llevado a una celda interior, apenas media hora después, sobre las 6,30 h. del día
18 de octubre, es conducido a la presencia de un funcionario, que le somete a
interrogatorio hasta, aproximadamente, las 12 h. del mismo día en que es, de nuevo,
conducido a una celda interior, en la que se encuentra otro detenido, de nombre Sr.
Muntano. Sobre las 16 h. del mismo día se le practica nuevo interrogatorio, hasta las 20
ó 21 h. Durante el mismo, el detenido sufre tirones de pelo y golpes de puño en espalda
y piernas.
"Al finalizar este segundo interrogatorio, el detenido carece de fuerzas para
deambular con normalidad, haciéndolo sujetándose a paredes y barandillas y sintiendo
fuertes dolores en espalda, muslos y ojo izquierdo.
"Permanece en la celda hasta el día siguiente, facilitándosele comida, por primera
vez, desde su detención veinticuatro horas antes, y consistente en un bocadillo de
chorizo.
"Durante los días 19 y 20 de octubre, el detenido conserva recuerdos menos precisos.
Recuerda que es subido y bajado repetidamente a diferentes plantas del edificio. En
ocasiones, al menos tres veces al día, se le aplica un medicamento denominado «Tandum»
en el ojo y párpado izquierdo, y un líquido incoloro, para él desconocido, en piernas y
espalda. En otras ocasiones, se le propinan golpes de puño en las zonas del cuerpo que
manifiesta doloridas. Se le facilita comida -puré, albóndigas, salchichas ...
"Sobre las 18 ó 19 h. del día 21 de octubre, es conducido a un cuarto de la primera
planta del inmueble, al objeto de prestar declaración. En dicha habitación se
encuentran, por lo menos, tres funcionarios. Uno de ellos mecanografía en su presencia lo
que los otros dos funcionarios van dictando. Previamente al mecanografiado de cada frase,
los dos funcionarios reseñados se ponen de acuerdo en la redacción de cada párrafo. Una
vez mecanografiado, cuestionan al detenido sobre su veracidad. Si el detenido manifiesta
su no asentimiento, se le amenaza por los mismos con volver a ser objeto de malos tratos.
Ante ello, el detenido permanece callado y se pasa a la formulación y mecanografiado del
siguiente párrafo, practicándose nuevas amenazas en caso de expresarse disentimiento por
parte del detenido. Ninguna de las manifestaciones de disentimiento o corrección que
efectúa resulta recogida literalmente.
"Terminado el mecanografiado, se muestra sucesivamente al detenido cada uno de los
folios, sin permitírsele su lectura detenida. Una vez mostrados cada uno de los folios en
la forma precitada, se le impide su lectura seguida, conminándosele a estampar su firma.
Mostrada su indisposición a la firma se le constriñe físicamente a empujones y se le
indica el lugar donde ha de firmar. No puede afirmar, siquiera, si lo que firmó se
corresponde físicamente con los folios mecanografiados que anteriormente se le habían
mostrado.
"Sobre las 22 h. del mismo día 21 de octubre, es de nuevo conducido a una celda
donde permanece hasta las 18 h. del día 25 de octubre, siendo conducido regularmente a
otras dependencias para facilitarle comida y aplicarle medicinas.
"Desde, aproximadamente, las 8 h. del día 21 de octubre, su estancia en celda ya no
es compartida por nadie.
"A las 18 h. del día 25 de octubre es conducido, en compañía de otras cinco
personas ingresadas con él en prisión, a un departamento del sótano o planta baja del
inmueble. Durante el trayecto a dicha dependencia, varias personas con uniforme de la
Policía Armada, propinan golpes a los seis detenidos con la culata de sus armas,
emitiendo continuos insultos y amenazas de muerte.
"Una vez en dicha estancia, los detenidos son colocados de frente a la pared,
separados unos de otros, pudiendo ver a su lado al Sr. Fernando Fernández Almaraz. En
esta posición, es golpeado en las piernas y en la espalda por los mismos policías
armadas, aplicándosele repetidamente la culata de sus armas.
"Posteriormente, se entrega a los detenidos sus pertenencias personales y son
esposados de dos en dos. Mantiene las marcas en el puño de la aplicación de esposas.
"En esta situación, los detenidos son conducidos a un furgón de traslados por
parejas, permaneciendo mi interlocutor esposado junto con el Sr. Fernández. Durante este
acto, los policías armadas dirigen las mismas acciones a los detenidos, insultándoles y
amenazándoles de muerte.
"Salen del inmueble en el furgón señalado, que va precedido de dos furgonetas
«Avia» y seguido de otras dos, ambas totalmente ocupadas por policías armadas. Durante
el trayecto, puede observar que uno de los policías armadas, situado en la furgoneta que
precede a los detenidos, exhibe ostentosamente el arma a través de la ventana trasera del
vehículo y hace a los ocupantes del furgón claras señas de amenaza.
"Los vehículos llegan a las instalaciones de la Prisión Provincia de Basauri, sobre
las 18,30 h., aproximadamente, atraviesan las dos primeras puertas de acceso, y se
detienen junto a la puerta que da paso al edificio interior, conocida por «rastrillo».
"Una vez dentro, al menos las dos furgonetas delanteras y el furgón de los
detenidos, paran los vehículos y se apean, aproximadamente, veinte policías armadas de
los primeros vehículos y tres policías armadas del vehículo que transporta a los
detenidos, colocándose en derrededor de la puerta de salida de dicho furgón.
"Abierta la puerta del vehículo, los policías armadas conminan a los detenidos para
salir por parejas. Antes de que acaben de apearse los dos primeros detenidos, mi
interlocutor escucha con claridad que los mismos son objeto de golpes repetidos, así como
de las siguientes imprecaciones repetidas: «¡Mátalos. Hijos de puta ... no merecen
vivir!» Aproximadamente treinta segundos después, obligan a salir a la segunda pareja de
esposados, pudiendo percibir los mismos gritos y golpes. Finalmente, se apea mi
interlocutor junto con el Sr. Fernández, siendo arrastrado del brazo por un policía
armada, y golpeado e insultado repetidamente por, al menos, diez o quince policías
armadas. Es golpeado con la culata de las armas, siendo la misma sujeta por el cañón.
Finalmente, son introducidos en el edificio y, aún allí, junto a la puerta de entrada y
en presencia del Jefe de Servicio, Sr. Pampliega, yde otros funcionarios de la Prisión,
entre ocho y diez policías siguen golpeando a los detenidos con la culata de sus armas. A
mi interlocutor le propinan golpes en la cara y en el pecho, siendo arrojado violentamente
al suelo y posteriormente levantado, y nuevamente golpeado. Puede recordar que, al que iba
esposado junto a él, le abrieron la cabeza de un golpe, así como que otro de los
detenidos cayó desvanecido, por efecto de un golpe a la altura del corazón.
"En la mañana del día de hoy, los detenidos han sido trasladados a la enfermería
de la Prisión, siendo reconocidos por quien ha manifestado ser médico del
establecimiento, mostrando al mismo sus lesiones.
"En Bilbao, a veintiséis de octubre de mil novecientos setenta y ocho.
Letrado, Juan Luis lbarra Robles."
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