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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 11

Holanda: al habla con Rudolf de Jong

09.jpg (6495 bytes)Rudolf de Jong, director de las secciones de anarquismo e Historia de España y América Latina en el Instituto Internacional de Historia social de Amisterdam, paso por BICICLETA en su reciente viaje a España, para informar a la C. N.T. sobre la situación de los polémicas archivos históricos de esta organización y de la F.A.I., de cuya custodia y acceso es responsable directo. Sobre el Instituto, su dilatada labor y su importancia, así como sobre los citados archivos confederales publicaremos sus opiniones e información en el próximo número de BICI. Reproducimos ahora sus respuestas directamente relacionadas con la situación del movimiento libertario en Holanda.

Como participante directo en el movimiento antiautoritario alemán, por ejemplo en la revista libertario "DE AS" (a la que pertenece también Tom Hoterman, organizador del Seminario sobre Anarquismo y Derecho que se celebrará en enero en la Universidad de Rotterdam), ¿qué queda de la creatividad de "provos" y "kabouters"?

R. de J.: Yo he escrito un folleto sobre lo que hace una década se llamó movimiento "provo" y "kabeuter", aunque hace casi una década que se extinguió, sus efectos se sienten aún en el cambio de mentalidad en la sociedad holandesa, que hasta entonces era cerrada, autoritaria y burocrática, con una apatía general hacia la vida pública. El cambio social iniciado por los "provos" fue el rechazo de la dirección elitista, "desde arriba". Han surgido muchos grupos con formas de acción directa. Ha habido muchas luchas concretas, en barrios, ecologistas, en la organización del trabajo. Surgen formas de participación y control democrático en la enseñanza, sanidad, etc.

¿Existe hoy anarquismo en Holanda?

R. de J.: En Holanda existe una de las más fuertes tradiciones anti- militaristas y anarquistas del mundo. Pero no es un anarquismo sindicalistas. Por ejemplo, la antigua sección de la AIT, que en Holanda duró hasta la 2. a guerra mundial, hoy ya no existe. Las diversas tendencias son individualistas, anarco-cristianas, pacifistas. Es muy importante la lucha de los objetores de conciencia y la de las organizaciones de resistencia de los soldados. Aunque en esas organizaciones hay un influjo marxista-critico (Panekoek, el teórico del consejismo, fue holandés, aunque dejó poca tradición organizativa). Espe~ cialmente entre los estudiantes, los partidos marxistas han politizado, manipulado, controlado, los movimientos de protesta.

¿No hay un rechazo hacia los partidos?

R. de J.: Hay que tener en cuenta que la vida política en Holanda incluye muchos grupos políticos de orientación socialista de base, y pacifistas, que no buscan el poder, sino que son una red de ayuda muy internacionalista. Pero ese internacionalismo contrasta con una opinión pasiva ante el terrorismo de Estado contra los nacionalistas de Molucas, o ,las extradiciones de miembros de la "Rote Armie" a la RFA.

La nueva generación de los antiguos soldados de Molucas, que vinieron del ejército colonial, rechaza la integración y el trabajo aquí, querían que el gobierno holandés obligara al gobierno indonesio a dar la independencia al territorio de sus padres. No es fácil la solución. Por otra parte, es cierto que las presiones policíacas alemanas no encuentran el tipo de protesta popular que en otros países europeos.

¿Sigue siendo Amsterdam un símbolo libertario para la juventud?

R. de J.: Hay un sector juvenil, dentro y fuera de Holanda, que piensa en la permisividad de la marihuana, que ya no es tanta. Pero existen experiencias de autogestión y acción directa en muchas comunidades, hay interés por el anarquismo en la prensa, en las Universidades. La misma facilidad de publicar para los libertarios ha frenado el desarrollo de una prensa especifica (salvo el citado "De As", el renovado "De Vrije Socialist", así como algunas publicaciones antimilitaristas, como "Het han andere", y también las de inmigrantes portugueses, como "Terra Livre", o españoles, como "La Razón''). Lo que si existe es una mentalidad internacionalista, de solidaridad contra la opresión. La experiencia de HAPOTOC y de su comuna como alternativa a la cárcel, es ejemplo de un grupo marginal y extranjero que encuentra en Holanda buena tierra para germinar. Pero sigue siendo marginal. Y extranjero.

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