COLECTIVO
NAMAZU
No es posible comprender la situación sin tener unas nociones, si bien breves, del pasado
y de ciertas costumbres de Japón.
Con el fin de la 2º guerra mundial, el país se convierte en una colonia estadounidense
hasta el tratado de paz de 1952; durante este período los partidos y grupos de la
izquierda son muy reprimidos. Un punto especial merece el P.C. ya que acogió al ejército
U.S.A. corno un "ejército de liberación" (época de Yalta), para luego pasar a
la oposición y hablar de imperialismo yanqui, a partir de 1946.
A partir de 1950, el P. C. tuvo la principal influencia en el país, pero pasó por una
serie de fluctuaciones. 1952-54 "la ¡da a los pueblos" para desencadenar la
revolución armada popular (influencia de Pekín) resulta un fracaso rotundo, porque los
campesinos no sienten esta táctica. Luego el P.C. sufre los embates de la
destalinización, de la intervención en Hungría, de la lucha entre Pekín y Moscú, con
la consecuente retahila de expulsiones. Finalmente el P. C. japonés adopta su línea
actual de neutralidad entre ambas capitales del marxismo y, en el país, de afiliación a
los escaños. Entre otras cosas, el P. C. sustituyó la bandera roja por la verde.
La vida interior del país fue marcada por la lucha contra acuerdos preferenciales y
militares entre EE.UU, y Japón (AMPO). Muchas manifestaciones tuvieron lugar en 1959 y
1960 a iniciativas en particular del P.C. y del P,S., culminando en la ocupación de la
Cámara por 4.000 estudiantes, centenares de heridos y una estudiante muerta. Pero los
diputados votaron como si nada el AMPO. Sin embargo esta lucha tuvo un lado positivo al
mostrar la naturaleza real de ¡os partidos a las masas, que perdieron sus ilusiones no
sólo en los partidos sino también en la misma democracia. La actitud de los estudiantes
invadiendo la Cámara marcó el corte entre las tácticas tradicionales de la izquierda y
la aparición de la nueva izquierda.
Así durante la lucha contra la guerra de Vietnam los slogans eran "rechazad los
político", "democracia directa", con la participación de las
organizaciones estudiantiles "Zengakuren", primero una escisión del P.C., y
luego por los grupos trotskistas. La gran aportación del "Zengakuren" fue una
organización de tipo militar, con la táctica de la lucha armada, y ramificaciones en
todo el país. Al final de los años 60, se podían sacar las siguientes conclusiones:
1) Una lucha anti-política, mediante la democracia directa en la acción directa.
2) Un nuevo elemento subjetivo, con el que los activistas empezaron a poner en cuestión
su actuación en la lucha.
3) Creatividad, ampliación del movimiento de lucha.
4) Principios de acción coordinada y de contactos internacionales.
5) Primer empleo de la lucha armada (por ejemplo en noviembre de 1967 para impedir al
primer ministro ir a EE.UU. se emplearon palos de bambu y piedras contra las cargas de la
policía)
6) La aparición de grupos de ciudadanos y de trabajadores para llevar a cabo tareas
específicas.
7) La aparición, en especial gracias al "Zenkyoto", de una tendencia
anarquista, o sea "radicales no sectarios", con una amplia simpatía entre la
gente.
Pero la táctica de lucha armada entró en un bache con la movilización de policías
numerosos y bien entrenados, la renovación en 1970 del AMPO, la salida del ejército
norteamericano de Vietnam en 1973 y el fin de la guerra en 1975. El mil y pico de grupos
existentes desaparecieron, persistiendo algunos para ciertas tareas. Las organizaciones
estudiantiles perdieron su influencia cayendo en una lucha fracciona¡. Varios grupos
desencadenaron una táctica de atentados y secuestros, con la réplica del gobierno a
nivel de la fuerza y de la propaganda.
Tras este cuadro global, vamos a seguir las diferentes partes del folleto.
La nueva Izquierda.
Es punto menos que imposible describir este
movimiento perpetuamente fluctuante, con 5 ramas principales y unas 30 corrientes. La
policía estima que agrupa entre 35.000 y 50.000 miembros, con unos 100.000 simpatizantes.
Una señal alentadora es la presencia de los "cascos negros", una tendencia
'anrquista que debe de tener entre 5.000 y 8.000 miembros, repartidos en unos 500 grupos.
Pero las principales tendencias son marxistas: aunque de tipo troskistas difieren entre
si. Una considera que la revolución está en puertas; otra que la situación no está
madura; internacionalmente una critica a Moscú y Pekín, pero soporta Hanoi; otra critica
a Ho Chi Min por stalinista. En cuanto al Ejército Rojo japonés, prácticamente desde
1972 no ha efectuado acciones. Otra fracción, formada en 1969, se basa en la lucha
antiparlamentaria tipo Luxembuguista.
Lo más importante es que estas sectas ya no están integradas por estudiantes jugando a
la revolución, sino que tienen firmes relaciones con las organizaciones obreras, que se
han vuelto mas fuertes a medida que el movimiento estudiantil decaía. Eso apareció claro
cuando se efectuaron detenciones masivas con motivo de la inauguración del aeropuerto de
Narita en mayo de 1978. El 27% de los detenidos dejando como caso aparte todos los que se
negaron a dar los nombres a los policías- eran empleados del sector público, en
particular de Correos.
Después del Vietnam: la nueva Izquierda hoy día.
Se puede resumir la situación en algunos puntos.
1) Con el fin de la guerra, la capacidad de movilización de las sectas se ocasionó
rápidamente.
2) Al mismo tiempo el movimiento estudiantil, que era el espinazo de la nueva izquierda,
se redujo a la nada, prácticamente.
3) Hubo peleas entre grupos -principalmente trotkistas- que ocasionaron varias muertes y
heridos. Dicho fenómeno y la continuación de la lucha armada profundizaron el corte
entre las sectas y el resto de la población.
4) La actividad de grupos clandestinos como el Ejército Rojo y el Frente Armado del Asia
del Este Anti Japonesa fue menos fuerte.
5) La nueva izquierda se ha mezclado ampliamente en las luchas populares. Con el periodo
de estancamiento que siguió el fin de la guerra, muchos grupos, por falta de algo que
hacer, se lanzaron a estas luchas.
Los tres grandes movimientos a escala nacional son a) el problema Nipo-Koreano, que
plantea la corrupción entre las clases dirigentes de ambos países y el problema de la
minoría koreana en Japón; b) el caso Sayama en que una joven de una capa social
tradicionalmente inferior -burakumin- fue violada por policías en 1963; c) la lucha, de
13 años de duración, de los campesinos contra la construcción del nuevo aeropuerto de
Tokyo en Narita.
Pese a que estos tres movimientos sean nacionales y con participación de la gente, se
puede notar como las sectas han vuelto a actuar participando con acciones de guerrilla
contra la inauguración de Narita.
La vuelta del pueblo
Cuando el movimiento contra la guerra de Vietnam
estaba en su apogeo había un millar de grupos (1969). En 1973. llegaban apenas a la
decena. Pero simultáneamente, se creó un movimiento por sí mismo a escala local, en una
gran variedad de ámbitos sociales. Al principio reinaba la dispersión y pocas veces
había más de 20 miembros en cada grupo, pero ya en 1975 había una docena que tenían
relaciones a nivel nacional, como en el caso de envenenamiento con mercurio en Minamata,
el boicot contra los productos lácteos contaminados Morinaga, el juicio de un oficial
opuesto a la guerra, etc.
Hoy por hoy hay unos 2.000/3.000 grupos por todo el país cuya actividad se puede enfocar
en las tres categorías siguientes: anticontaminación, antiguerra y antidiscriminación.
En la lucha anticontaminación, además de los casos precitados, se destaca la defensa del
medio ambiente: lucha contra la instalación de una central nuclear, de cuarteles, y
también de vertederos, líneas de ferrocarriles, sin olvidar las construcciones hoteleras
en el campo y la costa. También muchos grupos se preocupan por el derecho "al
sol" en los inmuebles; otros lanzan campañas para uso de detergentes y cosméticos
naturales, alimentación no contaminada, a base de cooperativas, de redes de distribución
paralelas. Igualmente se propagan acciones como la negativa a pagar la electricidad, y
otros impuestos públicos. Hay campañas para medicamentos naturales, la acupuntura, el
yoga, la legalización de la marihuana, las comunas, etc.
A primera vista podría creerse que se trata de demandas reformistas, pero de hecho tienen
características apreciables como son la ausencia de demandas por el canal parlamentario y
la postura opuesta al sistema; las metas elegidas son las de cada día; la gente no evoca
los conceptos de "negocios mundiales", "el Estado", "los
políticos", "la revolución". Por lo tanto, tales grupos no crean
direcciones centralizadas. Si un líder aparece es para un tiempo determinado y peculiar,
y cualquiera puede ser lider; antes, tales movimientos se disolvían al obtenerse una
reivindicación, ahora siguen militando descubriendo la misma índole de los interesen en
juego; los métodos son los de la acción directa inmediata. En suma se lucha contra la
idea de civilización y de ciencia moderna.
La lucha antiguerra es una clara consecuencia de la guerra de Vietnam, y aparece en la
lucha contra las bases de Estados Unidos. Igualmente contra el incipiente ejército
japonés y las armas nucleares, en preparación en Japón. La lucha contra el AMPO sigue
activa, pues la renovación tiene que ser en 1980. Se lucha asimismo contra la industria
militar japonesa -inexistente legalmente- pero muy potente y con fuertes exportaciones.
Las acciones más famosas son: sentadas de ciudadanos para impedir las reparaciones de
tanques de EE.UU. durante la guerra de Vietnam, la destrucción de los circuitos
eléctricos de una fábrica de municiones en 1966, información a los reclutas sobre la
naturaleza del ejército, la objeción de conciencia.
Otro aspecto de esta lucha en el dominio militar es recordar al pueblo japonés la
colonización y la explotación que el gobierno aplicó en el extranjero de 1895 a 1945,
así como los crímenes y sobre todo el apoyo a los sur-coreanos en Japón. Por ejemplo
los coreanos víctimas en los bombardeos atómicos de Hirosima y Nagasaki no recibieron
los mismos cuidados que los japoneses y fueron devueltos a su país. Existe un campo de
concentración para emigrantes coreanos en una situación no legal. También los
"tour operators- de japoneses en visita a Corea utilizan industrialmente prostitutas
Coreanas, dominadas por una mafia local.
Ello conduce a la lucha antidiscriminación, cuyo exponente principal es el caso de los
burakurnin (literalmente "aldeanos") que son hoy día unos 3 millones y sufren
de condiciones inferiores, aunque legalmente gocen de todos los derechos. Está el caso de
los coreanos ya evocados, unos 650.000; el problema de las minorías en vías de
desaparición, los ainus de las islas del norte. Permanece el caso de la isla de Okinawa,
aún ocupada por los EE.UU. y totalmente contaminada desde el punto de vista
arquitectónico. La lucha va también contra la familia imperial que es la cúspide de la
pirámide jerárquica.
Un carácter de la lucha es la de los chabolistas de Saña, cerca de Tokio, de KarnagasaK
cerca de Osaka, y Kotobuki cerca de Yokojama, cuya situación es muy dificil desde el 73,
con la crisis del petróleo que condujo a la reducción de los empleos. Todos los intentos
de organización fueron severamente reprimidos por la policía.
Hay también campañas por los minusvalidos -manifestaciones frecuentes- y los presos
políticos A nivel de los problemas laborales, hay una serie de reivindicaciones que
tienden a superar los problemas de categorías, como conseguir compensaciones a los
accidentes de trabajo, contra el empleo estacional, contra el trabajo doméstico, contra
las distintas categorlas de trabajadores,
El problema del feminismo será seguramente central en las luchas de los años 80. Hasta
ahora, la mujer japonesa está tan dominada que el movimiento feminista no se ha
desarrollado en grado comparativo con el de otros paises. No obstante ya existen luchas
contra los cosméticos artificiales, exposición de la condición de las mujeres en las
cárceles, protestas contra las diferencias salariales según los sexos, tentativa de
utilización de la ley- antiprostitución, etc.
Por razones históricas, el movimiento gay u homosexual no tiene un gran desarrollo.
Tradicionalmente los samurays eran bisexuales y no existen prejuicios religiosos en contra
de la homosexualidad. Si bien el código japonés de 1868 incorpora la tradición
jurídica occidental, excluye las leyes anti- homosexuales y sobre sodomía. En las
elecciones de 1971 y 1977 se presentó una plataforma homosexual para eliminar los
prejuicios que existen en el Japón moderno: en 1971 la propuesta de unión entre
homosexuales, lesbianas, obtuvo más de 20.000 votos.
También en el sistema educativo se procura cambiar la presentación de las minorías, en
los libros de texto.
El movimiento obrero antiguerra
Tres grandes centrales dominan: "Sojio" de
tipo U.G.T., "Domey" (de tipo socialista de derecha) y "Churistsuren",
centro. Estas centrales controlan las 2/3 de los sindicatos, o sea el tercio de los
salariados. Las luchas sindicales son puramente políticas El movimiento sindical en
Japón, quizá más que en otros países desarrollados, está fuera de la cuestión de
cambio social. Dado que muchos sindicatos se limitan a demandar ventajas para sus propios
afiliados, el reformismo tiene el campo libre. Las huelgas salvajes de sindicatos aislados
ni se plantean, y los trabajadores japoneses son tan esclavos de los sindicatos como de
los patronos.
Con la lucha anti-guerra de Vietnam, el letargo quedó sacudido: expulsiones de pequeños
sindicatos de las centrales. En 1970 la policía estimaba que había unos 30.000
trabajadores activistas en los comités antiguerra. Desde el 72, se ha formado el
"Rodosha Katsudo Kaigui" (conferencia de trabajadores activos) que trata de
crear otra central para oponerse a las tres existentes. La ideología es en parte
marxista, si bien hay una estricta negativa de la jerarquía y de la burocracia, y la
actividad de ciertos trabajadores -los cascos negros en Sanrizuka- es claramente
anarquista. No es posible dar cifras de afiliación, el único indicio es la tirada de
10.000 ejemplares de un mensual de este movimiento.
El movimiento anarquista
En noviembre de 1968 se disolvió la Federación
Anarquista Japonesa; su órgano tiraba unos 700 ejemplares y debía tener en todo el país
unos mil militantes. La decisión de la disolución fué el hecho de que los militantes
activos de la Federación eran unos 20.
Pese a varias tentativas de reagrupación, los compañeros militaron en las diferentes
organizaciones contra la guerra. En la actualidad hay de veinte a treinta grupos, con unos
2.000 compañeros, sin contar los simpatizantes. La influencia directa en el movimiento
obrero es nula, aunque como se ha dicho, los cascos negros presentan una amenaza creciente
para la jerarquía y la burocracia.
Lo más importante es el brotar de anarquistas incoscientes, que sin conocer la ideología
anarquista, tienen sin embargo una actividad típicamente libertaria.
Perspectivas para los años 89
Se puede ver como desde los años 60, los partidos
políticos perdieron su predominio en la gente y como en los años 70 las sectas -de tipo
marxista- fueron dejando el terreno a acciones desde la base, por la base. Sin embargo,
ciertos viejos modales permanecen como la impronta de las capillas marxistas, el machismo,
lo que lleva a la creación de un medio ambiente reaccionario, y al mismo tiempo provoca
nuevas actuaciones. En este sentido, mientras que la lucha antiguerra y
antidiscriminación de 1978 siguen demostrando muchas de las cualidades del movimiento de
los años 70, la lucha anticontaminación -con la politización de mucha gente no
concernida por las precedentes luchas- es una muestra de nuevas actuaciones.
También se plantea el problema de si las nuevas actuaciones podrán quitarse de encima
los esquemas marxistas y jerárquicos. Tres hechos pueden impulsar esta tendencia: -el
movimiento antinuclear, intrínsecamente revolucionario; -el feminismo (y su corolario, un
movimiento de hombres conscientes); -la lucha contra la extensión de campos militares
como el Larzac francés, el caso de Sanrizuka.
Traducción del texto:
Lucifer Luciferez
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