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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 11

Portugal: una alternativa a la intersindical burocrática

El debate entre anarquistas y anarcosindicalistas en Portugal ha empezado a tomar cuerpo.

Un debate que se ha pospuesto hasta la definitiva muerte de la organización anarcosindicalista, la CGT, que fué aniquilada por la mano de la represión fascista después de la Segunda Guerra Mundial.

Este debate, lleva implícito, un profundo análisis de las tesis libertarias en relación con el movimiento obrero, así como de su influencia en el desarrollo de la organización anarcos¡ndicalista, que fué como un rápido e indómito rio desbordado.

La necesidad del anarcosindicalismo

Todos estamos obligados, por necesidad vital, a realizar un trabajo diario o a permanecer en paro, ya seamos de ¡deologia anarquista, anarcosindicalista o anarco-comunista, y sentimos por ello la necesidad de una organización sindicalista fuerte. Aunque es imposible rehacer todavía la estructura federal de la CGT, porque no nos es posible de momento disponer de todos los integrantes que la componen (militantes, sindicatos, sindicatos regionales), existen otros caminos para que nos podamos organizar nosotros mismos, en este momento. Un ejemplo puede ser el de los companeros de Coimbra que han puesto en marcha un grupo denominado "Sindicato de Oficios Varios", o el de otros muchos compañeros que permanecen activos en la propaganda anarcosindicalista, tanto dentro como fuera de los actuales sindicatos reformistas. No tenemos formas organizativas, es cierto, ni estructuras anarcosindicalistas, propiamente, pero podemos intentar ya ir formando las bases de actividad anarcosindicalista, en el movimiento obrero reformista controlado politicamente por la izquierda marxista.

Clase y problemas revolucionarios

¿Qué significa esto? Para los militantes revolucionarios de hoy, los sindicatos reformistas, con la extensión y organización de los viejos sindicatos fascistas, resultan insuficientes. En lugar de armas vitales para la estrategia de la clase trabajadora, ayuda mutua y solidaridad entre trabajadores, no son, en la mayoría de los casos, mas que brazos y palancas concertados directamente con los partidos, de quienes esperan obtener mayor poder político. Esta situación no puede satisfacernos como trabajadores, porque creemos que no están en condiciones de resolver los problemas llegando hasta sus raices (salarios, jornadas laborales, vacaciones, problemas legales, etc.), y como revolucionarios tenemos otros muchos problemas que sentimos la necesidad de resolver: control de producción, distribución y consumo, educación de los trabajadores, huelgas generales, abolición del estado, etc. Consecuentemente necesitamos una organización capaz de asumir estos dos aspectos de nuestra ideologia -las demandas económicas y todos los restantes aspectos revolucionarios de nuestras ideas-, usando, en la práctica, métodos de lucha adecuados ya que tenemos que dotarnos de armas básicas para la lucha, hasta conseguir desplazar al capital y al Estado de nuestro lugar de trabajo.

El movimiento obrero de hoy

En un movimiento obrero politicamente fragmentado, como es el caso de Portugal con sus sindicatos reformistas, y en el que las tesis y sub-tesis marxistas son las que predominan, la unidad política a que continuamente apela el Partido Comunista Portugués, es cada vez mas dificil de obtener. Esta es la causa latente de que, en muchos sitios, los sindicatos hayan caido en manos de los socialistas, a menudo en connivencia con elementos de la derecha dirigente. Para los anarquistas, el reformismo político de la Intersindical está claro, y presentimos una ruptura entre las diferentes facciones políticas (extrema izquierda, centro y derecha) y el PCP que, ideologicamente, representa solo a una parte de la clase obrera portuguesa. Enlazar con la Intersindical, es enlazar con los politicos del PCP, con el reformismo y los policias contrarevolucionarios.

¡Fuera de la Intersindical!

Estar fuera de la Intersindical, en dirección anarquista, es también estar fuera del centralismo burocrático y de las estructuras jerarquicas que existen en los sindicatos reformistas portugueses. Esencialmente, la Intersindical ha conservado las estructuras corporativas introducidas en los sindicatos por el dictador fascista Salazar en 1933, después de la destrucción física de la organización anarcosindicalista CGT (Confederacao Geral do Ti abalho).

Estar fuera de la Intersindical, en dirección anarquista, es también decir No a los métodos marxistas de lucha política Es una forma de introducir métodos de acción directa, federalismo y antiparlamentarismo, en la lucha social y económica de los trabajadores. Es igualmente, el rechazo a participar en el crimen organizado, dirigido por organismos internacionales que tienen la cabeza en Praga, Londres o Nueva York, bajo la égida del "tradeunionismo", cooperando en la represión de la policia y los patronos industriales de todo el mundo.

Estar fuera de la Intersindical es, por encima de todo, abrazar la autodeterminación revolucionaria y la lucha contra el Estado; es colocar los primeros peldaños del gran edificio anarquista en el movimiento obrero, como están haciendo los compañeros de España (CNT) y de Italia (USI). Esta es una precondición necesaria para nuestra revolución social y una manera de afrontar las luchas inmediatas que ya se ven apuntar por el horizonte.

"A Batalha»

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