Las
especulaciones del suelo urbano en Valladolid han llegado a límites insospechados, con la
destrucción del casco antiguo con sus monumentos, calles dieciochescas, palacios, etc.
El colectivo ecologista de Valladolid ha venido protagonizando una serie de luchas por la
conservación del patrimonio artístico de la ciudad. Primero fue la defensa de "La
antigua", una de las iglesias más bellas de Castilla, que una constructora -con la
complicidad de sus destructores-, ha ocultado en un rincón de la ciudad merced a la
colocación de bloques de hormigón, que ni siquiera indican progreso.
Ultimamente le ha tocado el turno a la única plaza octogonal que tenemos en todo el
país, que fué convertida, primero, en Comandancia de la Guardia Civil, y ahora lleva
camino de ser un hormiguero de viviendas para los ciudadanos, y un nuevo
"Eldorado" para los constructores.
A pesar de todo, este verano fué declarado monumento histórico-artístico el casco
antiguo. La única salida para los especuladores era declarar en ruinas la plaza, y eso es
lo que han hecho, abriendo puertas y ventanas para que la gente desmantelara tuberias,
vigas, muebles... Esto iba a llevar a la destrucción de la plaza por causa de
inundaciones, derrumbamientos, hundimientos...
Ante esta situación, el colectivo ecológico se planteó intervenir ocupando la plaza.
Con ello buscaban la conservación, en primer lugar, y la restauración después.
Comenzaron utilizando el edificio para fines culturales, se invitó a las asociaciones de
vecinos para que colaboraran al menos en la organización de actos. Solamente La Rondilla,
barrio especialmente combativo de la ciudad, se hizo notar con su apoyo.
Se intentó sensiblizar a la ciudad del problema y se comenzó una ocupaciónencierro el
sábado 7 de octubre. Varias personas ajenas al colectivo se han sumado a la lucha,
organizando comisiones, montando las asambleas, los servicios de limpieza... Y al día
siguiente se inició la programación de los actos.
Ha habido encuentros culturales variados, y muchos vallisoletanos han pasado por allí,
aunque solo fuera---devisita". Pero una semana mas tarde, y mientras se celebraba un
recital musical, nuestra famosa policía se presentó en el inmueble haciendo desalojar el
local. La manifestación que se intentó efectuar como protesta, fué disuelta como
siempre por los de siempre.
Sin perder la moral, el colectivo ecológico volvió a ocupar la Plaza, que fué
finalmente desalojada el martes 17, y ahora se encuentra a la espera de que lleguen las
gruas y el resto de la maquinaria que serán los últimos testigos mudos de su existencia.
COLECTIVO BICI (Valladolid)
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