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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 7 Junio-julio 1978

El colegio apedreado

El colegio CIES, en Alcobendas, barrio-dormitorio de la metrópoli madrileña, dejaba los beneficios de la sub: vención estatal por 700 niños y niñas, de preescolar a BUP, apretujados en unos 350 m2, a una familia de propietarios: madre de empresaria, hija de directora y padre de matón.

el conflicto

En el curso 77-78, la lucha nace a partir de tres razones: la dirección-empresa aumentó el número de niños, llegando a haber 70 en una clase, en condiciones masificadas, anti-higiénicas y anti-pedagógicas; el autoritarismo de la dirección reprimió todo intento innovador, exigiendo silencio cuartelero y prohibiendo hasta los recreos; y los chanchullos de la empresa, con irregularidades en nóminas y seguridad social del profesorado, culminaron en la falta de legalización para impartir el BUP, de la que se enteraron los ex alumnos del colegio al encontrar dificultades para matricularse en el Instituto.

Como vemos, el panorama es común a tantos colegios subvencionados de los barrios obreros, negocios privados con dinero público, que pretenden mantener su «chollo» con apoyo de la derecha política y eclesiástica.

La sección de CNT del Centro, enterada del problema (le los alumnos del BUP, pide explicaciones. La dirección responde despidiendo a una profesora por su pedagogía anti-autoritaria, y reprendiendo a un profesor de 7.º de EGB que había «permitido» una asamblea de alumnos en la que se discutió la situación pedagógica del colegio.

la asamblea conjunta

Convocadas por octavillas de la CNT, un centenar de personas se reúnen en asamblea el domingo 23 de octubre en la asociación de vecinos de Alcobendas y deciden constituir una APA (Asociación de Padres de Alumnos).

El lunes 24, la empresaria, acompañada de dos policías, expulsa al profesor de 7.º de EGB. Los chavales de 6.0, 7.º y 8.º salen indignados en manifestación y apedrean el colegio. La Guardia Civil intenta detener a un chico, pero las madres lo impiden. A la asamblea de la APA del 26 de octubre asisten muchos alumnos. La empresa ha despedido mientras a otros 2 profesores, con lo que ya son 4 los despedidos, todos cenetistas. La asamblea decide la huelga de clase, no pagar recibos mientras no se acondicionen locales, y presionar a las autoridades. Durante 3 días hubo piquetes de huelga y asambleas permanentes en la Asociación de Vecinos.

la solidaridad funciona

Los profesores explican la situación en otros centros docentes y fábricas de la zona Alcobendas-S. Sebastián de los Reyes. El 30 de octubre una asamblea de 500 personas acuerda mantener la huelga en el colegio y dar clases en locales municipales, hasta lograr la readmisión de todos los despedidos y control asambleario de la enseñanza y del uso de locales adecuados. El ambiente de las clases paralelas fue liberador, de fiesta. En los pueblos de Alcobendas y S. Sebastián todo el mundo hablaba del tema y de los problemas de la enseñanza.

El alcalde y la propia Unión Patronal, temiendo una huelga general en la zona, presionan a la directora, que proyectaba el despido masivo. La empresa cede, y el 3 de noviembre se vuelve al colegio con moral de victoria.

Comienza entonces la trampa legalista: el presidente de la junta gestora de la APA relega la asamblea a un ente pasivo al que se informa sin más, el alcalde dificulta las reuniones en locales municipales, el papeleo se alarga, los intentos de protagonismo de los partidos aparecen, la empresa utiliza las tensiones entre ciertos padres de la junta gestora y la mayoría del profesorado. Las autoridades alargan los trámites...

acción directa

Pero muchos padres siguen negándose a pagar los recibos, y algún día amanecen los cristales del colegio rotos. Es que hay niños muy rebeldes... Tras las vacaciones, sin calefacción, el húmedo frío obliga a los niños a estar en clase con abrigo; las amenazas del empresario-matón, que saca la navaja a un profesor delante de los niños, deciden a una asamblea a ocupar el Ayuntamiento en enero, haciendo venir al alcalde en pijama a las 11 de la noche. Hay pancartas: «Queremos colegios, no pocilgas».

Acude el subgobernador civil y hace promesas ante profesores, alumnos y padres. Por su parte, el navajero y la directora tratarán al día siguiente de expulsar a los niños cuyos padres no pagan. Muchos profesores se oponen, y la empresa expulsa a cuatro de éstos (todos de CNT) el 1 de febrero. De nuevo, la huelga; manifestaciones cortan el tráfico, acuden periodistas. La asamblea exige un nuevo colegio, a cargo de los fondos públicos, y con los mismos profesores.

El alcalde, ante la magnitud del conflicto, concede locales: se crea así el colegio nacional «Gabriel y Galán», con un contrato laboral para los 12 profesores, que aceptan incorporarse inmediatamente. El Ministerio no cierra el colegio CIES, como prometió, sino que le aumenta la subvención, demostrando que la política ministerial es potenciar la privatización de la enseñanza. La estatalización no es una panacea, pero en este caso es una victoria de la acción directa y asamblearia de alumnos, profesores y padres.

la lucha continúa

Ahora en el Gabriel y Galán se están organizando una escuela popular de adultos y actividades de tiempo libre: cine, excursiones, cerámica, debateslos chavales montan una biblioteca autogestionada, se rompe el marco de horarios y edades, se abren las aulas al pueblo. Pero el delegado del Ministerio ha declarado que para el curso que viene quiere nombrar nuevo profesorado y «acabar con los autogestionarios».

El poder no ignora el papel decisivo de la sección sindical de CNT (apoyada, junto a la solidaridad ideológica de la F. L. de Alcobendas-S. Sebastián, en el grupo real de los directamente interesados, alumnos, padres y profesores), y aunque sus militantes nunca buscaron protagonismos como organización, sino apoyo total a las asambleas generales y a su acción directa, un capitán de la Guardia Civil advirtió seriamente a los compañeros, en el despacho del alcalde, que les hablaba «de organización a organización»...

Al igual que las «Escolas en lluita» catalanas, las movilizaciones de Alcobendas demuestran que la acción conjunta de padres, alumnos y profesores sólo es sólida en defensa de los derechos de los niños, y no por reivindicaciones corporativas o salariales. La batalla en la enseñanza privada de los barrios sólo triunfará si deciden asambleas conjuntas, con acción directa y participación activa de los sectores más oprimidos (niños, madres), mucho más radicales porque son ajenos a politiqueos legalistas de asociaciones vecinales dirigidas por hombres y además partidistas. El boicot a las cuotas como arma que daña inmediatamente a la empresa, las clases paralelas en locales del barrio, la solidaridad sindical del profesorado, y el apoyo del barrio y de la prensa, son condiciones que, según nos señalan los compañeros de Alcobendas, permitieron el éxito de su lucha. Finalmente, y frente a previsibles represiones estatales (como el traslado de maestros que hoy amenaza al Gabriel y Galán), hay que plantearse directamente la posibilidad inmediata de escuelas cooperativas de padres y profesores, exigiendo, desde luego, fondos públicos para su viabilidad, puesto que los impuestos los pagamos todos los trabajadores y vecinos. Hay, pues, muchas enseñanzas en Alcobendas para la lucha popular en los barrios contra el negocio de la enseñanza privada.

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CONTRA LAS OPOSICIONES

Mientras millones de niños y jóvenes son encerrados de espaldas al cielo veraniego y de cara a la angustia por el ritual represivo de los exámenes, el reclutamiento de nuevos represores-enseñantes-examinadores se acelera estos días: miles de opositores son, a su vez, sanguijuelados por una proliferación de negociantes en temarios memorísticos y luego juzgados por tribunales nombrados por el Ministerio. Los supervivientes de esta desesperada lucha por un puesto de trabajo nutrirán así un estamento más de la casta tecnoburocrática, nueva clase dominante del capitalismo de Estado, y renegarán ya de su condición de asalariados que algún día soñaron en la emancipación de todos.

La crisis del movimiento de Interinos y pnn, boicoteado desde dentro por las centrales sindicales reformistas, partidarias del burocratismo estatal en la enseñanza y castradoras del asambleísmo de base; la angustiosa situación de paro, subempleo e inestabilidad laboral de tantos licenciados; y algunas reformas, en fin, que el

propio movimiento ha logrado en los turnos restringidos a EGB e Institutos, todo ello ha llevado a muchos docentes, desmoralizados, a postrarse ante el altar del Estado, presentándose masiva e insolidariamente a las actuales oposiciones.

Denunciando tal situación, los compañeros de la Federación de INB de CNT nos remiten un amplio Informe, que reafirma su alternativa autogestionaria, tanto frente a la enseñanza privada como a la estatal: en efecto, las asambleas generales de profesores, alumnos, personal no docente y vecinos en cada barrio, pueden extender esta autogestión al acceso a la docencia, como se ha realizado, por ejemplo, en el INB de San Andrés, Patronato Ribas, etc.

Sobre esta cuestión, y en general sobre alternativas libertarlas ante los recientes conflictos en todos los niveles de la enseñanza, se preparan ponencias para el Congreso de Enseñanza de CNT, a celebrar en Madrid del 21 al 25 de julio. Continuaremos Informando.

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