Al Gran Jefe de los blancos, y a todo su pueblo
La siguiente proclama fue lanzada a
los cuatro vientos cuando, en noviembre del 69, una delegación de representantes de todas
las tribus indias del norte de América, ocupó el islote de Alcatraz, célebre por el
centro penitenciario. Bicicleta difundió* en su primer número el primer manifiesto
ecologista, pronunciado por un jefe de la tribu Duwani. Esta bien pudiera tenerse por la
primera proclama contracultural, en el menos deteriorado sentido de la palabra.
Nosotros, americanos indígenas, reclamamos la tierra llamada isla de Alcatraz, en nombre
de todos los indios americanos, por derecho de descubrimiento.
Deseamos ser leales y justos para con los blancos que habitan esta tierra, y por ello
proponemos el siguiente tratado:
Compraremos la isla de Alcatraz por la suma de veinticuatro dólares, pagaderos en
abalorios y tela roja de algodón, conforme a los términos del mercado empleado por los
hombres blancos hace alrededor de 300 años para la compra de una isla semejante. Sabemos
que 24 dólares en artículos de comercio por esos 16 acres de tierra, representan más de
lo que fue pagado en el momento de la cesión de la isla de Manhattan, pero sabemos
también que el valor de la tierra se ha acrecentado con el tiempo. Nuestra oferta de un
dólar veinticuatro centavos por acre es superior a los cuarenta y siete centavos por acre
que los hombres blancos pagan actualmente a los indios de California por sus tierras.
Reservaremos a los habitantes de esta isla una porción de tierra para su propio uso, bajo
la doble responsabilidad del servicio americano de asuntos blancos, a fin de que la
disfruten a perpetuidad, tan largo tiempo como el sol brille y los ríos vayan al mar.
Posteriormente les guiaremos hacia formas de vida convenientes. Les ofreceremos nuestra
religión, nuestra educación, nuestras costumbres, para ayudarlos a elevarse hasta
nuestro nivel de civilización, a fin de que ellos, y todos sus hermanos blancos, puedan
escapar al estado de salvajismo y desgracia en que se encuentran. Ofrecemos este tratado
de toda buena fe y deseamos ser justos y leales en todas nuestras negociaciones con los
hombres blancos.
Pensamos que esta isla llamada de Alcatraz no podría convenir mejor al establecimiento de
una reserva india, según los propios criterios del hombre blanco. Queremos decir con eso,
que este lugar presenta las siguientes semejanzas con la mayoría de las reservas indias:
1. Está aislado de todas las facilidades de la vida moderna y privado de medios de
transporte adecuados.
2. No posee ningún río.
3. Sus instalaciones sanitarias son insuficientes.
4. No esconde minerales ni petróleo.
S. No hay ninguna industria instalada, lo que hace que el desempleo sea grande.
6. No conserva ninguna instalación o servicio de sanidad.
7. El suelo es rocoso e improductivo; tampoco hay caza.
8. No posee ninguna escuela o servicio de enseñanza.
9. Su población ha sido siempre excesiva.
10. Sus habitantes han sido considerados siempre, como prisioneros y puestos bajo la
dependencia de otro.
Sería pues, justo y simbólico, que navíos venidos del mundo entero, cuando pasen la
Puerta de Oro, descubran en primer lugar una tierra india, y puedan así recordar la
verdadera historia de esta nación. Este modesto islote sería el símbolo de vastos
territorios antiguamente gobernados por nobles y libres indios.
Lo que se hará de Alcatraz
¿Qué uso queremos hacer de esta isla? 1.
Un centro cultural indioamericano, a donde nuestros jóvenes vendrán a aprender lo que
tienen de mejor nuestras artes y técnicas específicas, al mismo tiempo que adquirirán
la teoría y la práctica necesarias para desarrollar la vida y el espíritu de todos los
pueblos indios. Dependerán de ese centro universidades móviles dirigidas por indios, que
recorrerán las reservas para estudiar los elementos característicos de las culturas
indias.
2. Un centro espiritual indoamericano, donde se celebrarán nuestras antiguas ceremonias
religiosas y sagradas de purificación colectiva. Ahí se ejercerán nuestras artes y
nuestros jóvenes se entrenarán en la práctica de la música, de la danza y de la
medicina rituales.
3. Un centro de ecología india, que proporcionará a nuestros jóvenes los conocimientos
y los medios materiales necesarios para restablecer a nuestras tierras y nuestras aguas su
estado de pureza original. Combatiremos la contaminación del aire y del agua de la bahía
de Alcatraz. Buscaremos cómo restaurar la vida animal y revivificar las especies marinas
amenazadas por las costumbres de los hombres blancos. Investigaremos el medio de desalar
agua de mar para beneficio de los humanos.
4. Una gran escuela india donde nuestros pueblos aprenderán cómo vivir en este mundo,
elevar su nivel de vida y suprimir definitivamente el hambre y el desempleo para todos.
Esta escuela de formación comprenderá un centro de artes y técnicas indias, y un
restaurante que sirva comida indígena, para restaurar las artes culinarias indias. Este
centro hará conocer las artes indias y ofrecerá al público manjares indios a fin de que
todo el mundo sepa de la belleza y el valor espiritual de las tradiciones indias.
S. Algunos de los edificios existentes serán transformados para instalar un museo
indoamericano que expondrá nuestras comidas indígenas y otras contribuciones de orden
cultural que hemos aportado al mundo. Otra sección del museo mostrará algunas de las
cosas que el hombre blanco ha dado a los indios a cambio de la tierra y de la vida que le
tomó: enfermedades, alcohol, pobreza y decadencia cultural (que simbolizan viejas latas
de conservas, alam
bres de púas, cámaras, cajas de plástico, etcétera). Serán conservados algunos
calabozos como parte del museo, para recordar a la vez a los indios quiénes han sido
encarcelados ahí por haber desafiado la autoridad de los blancos y a los que han sido
aprisionados en las reservas. El museo mostrará algunos acontecimientos nobles y
trágicos de la historia india, incluyendo los tratados rotos, los documentos relativos al
Trail of Tears (Camino de las Lágrimas), al asesinato de Wounded Knee (Rodilla Herida) y
a la derrota de. Yellow Hair Custer y de su ejército.
Por eso, en nombre de todos los indios, reclamamos esta isla para nuestras naciones indias
y, por todas esas razones, pensamos que esta reclamación está fundada en justicia, y que
esta tierra debe, de pleno derecho, sernos consentida por tan largo tiempo como correrán
los ríos y el sol brillará.
Firmado:
INDIOS DE TODAS LAS TRIBUS
Noviembre de 1969. Territorio Indio, Isla de Alcatraz.
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