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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 4 Febrero-marzo 1978

Bajaron los precios

MÉRIDA: CRÓNICA DE UN PUEBLO EN LUCHA

Mientras el Ministerio lanza a los guardias y los tribunales contra las familias que han ocupado viviendas deshabitadas años y años en varios barrios madrileños (Vallecas, San Blas, la Ventilla), los problemas del alojamiento se agravan en todas las ciudades, atrapando a los trabajadores entre el paro y los precios abusivos creados por los especuladores y respetados por el Estado. Desde Mérida nos escriben sobre una importante victoria que demuestra la posibilidad y tambi *en la necesidad de que la CNT sea un instrumento para la autoorganización de los vecinos, para que las luchas libertarias no se queden a la puerta de las fábricas, y el sindicalismo autogestionario penetre en todas las áreas de la vida.

El problema de la vivienda, lo mismo en Mérida que en otras ciudades, es con el paro y el coste de la vida uno de los temas que más preocupan y acucian a la clase trabajadora.

Mérida, con una población de más de 50.000 personas, es uno de los núcleos industriales de Extremadura: formado en su mayor parte por barriadas periféricas, habitadas por trabajadores venidos de los distintos pueblos de la provincia de Badajoz en busca de trabajo, viven en muchos casos 6 y hasta 8 personas en condiciones infrahumanas: falta de agua, el alcantarillado, la pavimentación de las calles, la luz, las escuelas y un largo etcétera de servicios elementales.

Hace años construyeron viviendas de tipo UVA, con esto intentaron eliminar el problema del chabolismo, que aún existe.

Pero no palió la situación de muchas familias que viven en viviendas alquiladas de dos habitaciones en las que comen, están con muchachos y duermen, sin servicios de ninguna clase, pagando muchas veces mensualidades desorbitadas, y con la amenaza creciente del paro en muchas familias.

Viviendas «sociales», precios capitalistas

El Ministerio de la Vivienda, «en su obra benefactora» según su propia propaganda, ha construido en las afueras de la ciudad 500 viviendas de tipo «social» (según la definición ministerial) Y CON NUESTRO DINERO: PARA SER MAS CLARO, CON EL DINERO DE TODOS LOS TRABAJADORES.

Pues bien, en 1977 se dan a conocer los precios, que van del millón largo para las viviendas más chicas («nuevos matrimonios», con 2 dormitorios, 64 m útiles de 85 construidos, y mensualidades de 3.500 durante 300 meses, además de una entrada de casi 50.000 ptas.), hasta 1.632.500 pesetas por las viviendas para «familias numerosas» (4 dormitorios, 87 m útiles de 128 construidos, mensualidades de 5.275 pesetas durante 300 meses, además de 50.000 ptas. de entrada). No sé si en Madrid o Barcelona la inflación y los especu]adores han hecho perder ya la cabeza de la clase trabajadora, pero aquí en Extremadura los precios son abusívos para el presupuesto de cualquier familia obrera, y más con el enorme azote del paro actual.

Así se comenta en todo Mérida al ser publicados los precios, pero como no se toma postura alguna, la Federación Local de la CNT lanza el comunicado que adjuntarnos, denunciando los precios y convocando a una asamblea en nuestros locales.

El comunicado es llevado casa por casa, y se hace hincapié en los barrios. Es muy bien recibido. La forma de llevarlo de casa en casa es muy bien aceptada, y nos abre camino a entablar conversación, se habla del paro, de la situación social y económica, etc. En muchas casas han oído hablar mucho de la CNT, pero existe aún mucho miedo, debido a que la represión fue muy grande en esta ciudad. Aquí la Confederación no se volvió a organizar clandestinamente hasta casi 19-50, que la desactivaron llevando a sus militantes a la cárcel o fusilándolos.

La Asamblea es un éxito: se presentan del orden de 300 a 400 personas. Se habló de todos los problemas del nuevo barrio, escuelas, guarderías, comercios, autobuses, etcétera, al final se centró en los precios y en las escuelas. Se acuerda fijar una mensualidad de 2.000 ptas. para todos los pisos, y desarrollar una campaña de denuncia de los precios, se forma una comisión de adjudicatarios, y se plantea ir todos en asamblea al Ayuntamiento a exigir al Alcalde que asuma las reivindicaciones de los vecinos. (Hasta entonces, cuando se les planteaba el problema a los funcionarios municipales se salían diciendo que no dependía de ellos, que las casas eran del Ministerio y allí teníamos que dirigirnos). Se localiza al alcalde y todos en asamblea hablamos claro. El alcalde, como siempre, promete, es del partido de Suárez y piensa en las próximas elecciones municipales. En la calle se convoca una nueva asamblea para dos días más tarde en los locales de la CNT, se queda en divulgarla por todos los vecinos y convocar a todas las centrales sindicales y partidos políticos de la ciudad, así como a los diputados del PSOE y al mismo Alcalde.

Acción directa

A las ocho de la noche del martes 15 se reúne la Asamblea. Ni dirigentes políticos ni sindicales, ni municipales ni los Sres. Diputados se presentan, parece que el problema que tienen 500 familias no les interesa, la gente empieza a comentar que quieren al pueblo solamente para que les dé el voto en las elecciones de turno.

Se decide potenciar el problema en toda la ciudad a través de prensa y radio. En esos momentos se recibe un telegrama de apoyo y solidaridad de la Federación Local de Zafra de la CNT, que en esos días lucha por salvar los puestos de trabajo de una industria que se quieren llevar de Extremadura. El telegrama es recibido con vivas a la CNT y sube la moral. Se plantea ir de nuevo en asamblea al Ayuntamiento y se acuerda. Nos trasladamos todos, son las 10 y media de la noche, muchas mujeres van con los críos de la mano o dormidos en los brazos.

En la puerta del Ayuntamiento decimos al guardia que hasta que no venga el Alcalde y nos reciba, no nos movemos de allí. Sube el guardia y baja diciéndonos que el alcalde no puede recibirnos. Empezamos a tocar las palmas, y la gente que va por la calle se une a la Asamblea. Si no baja el alcalde subiremos nosotros, el guardia va y viene constantemente. El alcalde acepta hablar con nosotros, pero con una comisión, no con todos. Nosotros seguimos: o baja o subimos todos. En esos momentos aparecen los antidisturbios. Tensión. Se escuchan comentarios: COMO TOQUEN A ALGUIEN NOS LANZAMOS SOBRE ELLOS. Ante esta situación, el alcalde nos invita a subir a todos: el guardia nos advierte que nos comportemos cÍvicamente, y se le contesta que no somos animales, que si alguien se ha portado incívicamente habían sido el alcalde y todos ellos.

Se le explica al alcalde que la Asamblea le ha estado esperando, pues había prometido presentarse, que no estamos dispuestos a dar más de 2.000 ptas., de mensualidad, que si no lo aceptan nos meteremos todos en los pisos y los ocuparemos, que los autobúses para los niños fueran gratuitos, que se empezaran a construir las escuelas y guarderías inmediatamente, y que no estábamos dispuestos a que se nos tome el pelo más. El alcalde propone que una comisión se entreviste con el delegado municipal de urbanismo, se le contesta que vengan a las asambleas en el local de la CNT. Acaban por aceptarlo así.

En las reuniones se plantean los problemas específicos del barrio, escuelas, jardines, guarderías, comercio, etc., y el delegado aceptó la propuesta de gestión municipal controlada por parte de los vecinos de todos los barrios de la ciudad.

Una victoria obrera

Está así planteada la organización de Frentes Libertarios de Barrio. Las asambleas se reúnen periódicamente, y empiezan a hacer acto de presencia militantes de algunos partidos y de los sindicatos CC.OO. y UGT, que plantean enviar al Gobernador Civil de la Provincia y al Presidente del Gobierno, «avalados por los líderes políticos y sindicales», pliegos de firmas de todos los vecinos. La asamblea reafirma que éste es un problema social del barrio y no una cantera de votos y reparto de carnets, pregunta a los <,líderes» que dónde estaban cuando las primeras asambleas, si es que sólo esperaban a que las cosas fueran bien para luego venir a sacar su tajada como siempre, que se equivocan y la lucha seguirá por los vecinos ellos solos: es curioso que en esta denuncia no intervenimos los cenetistas, era una actitud espontánea de los vecinos, que al mismo tiempo declaraban que sólo la CNT apoyó su postura sin pedir nada a cambio.

En esas fechas era también la huelga de la construcción de Cáceres, que llegó a Mérida, con presencia de la CNT; al final de las asambleas de vecinos se hablaba de la huelga y se recogía solidaridad para los huelguistas. Se forjaba así el apoyo mutuo de la lucha en el trabajo y la lucha en el barrio.

Tras varias Asambleas en que se empezó a plantear la ocupación de las viviendas y el fijar nosotros mismos una renta justa, el Ayuntamiento nos anuncia que LOS PRECIOS HAN BAJADO.

La entrada del piso más chico es ahora de 33.515 ptas. y las mensualidades oscilan de 1.899 ptas. los pequeños a 2.813 los de familia numerosa, siendo la diferencia en el precio total de hasta 400.869 pesetas de reducción en los pisos más grandes. EL ENTUSIASMO POR ESTA VICTORIA OBRERA ES GENERAL.

Pero eso no es todo, la lucha continúa. Se proyecta un Ateneo Libertario en el barrio, una cooperativa de consumo, escuelas para adultos, y otras cosas. Se está organizando una coordinación para el control por los vecinos del Ayuntamiento. Pero nos falta gente, compañeros que quieran potenciar estas actividades, material para montar la escuela y la cooperativa. Por ello llamamos a todas las compañeras/os libertarios y cenetistas que estén dispuestos a trabajar en esta zona industrial, en el campo, en las enormes posibilidades del movimiento libertario en Extremadura. SALUD Y LARGA VIDA.

CONTACTOS:    Federación Local de Mérida, c/Holgin, 32.
Juan M. Sánchez Gil, Travesía Margarita de Blanes, Escal. 2.a, piso l.º, puerta A. MERIDA (Badajoz)

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