¿Hacia dónde va la AIT? ¿Tres letras, un viejo sueño, una fuerza viva,
una semilla? Dos cartas, un artículo y una réplica, aunque extractadas, intentan
desbrozar su futuro. «El Pelao», infatigable corresponsal desde Suecia va a la idea.
Desde Gran Bretaña, Meltzer, tipógrafo y propagandista, que tanto nos ayudó en los
años peores, sugiere una vía de reconstrucción. Marcellán, en artículo publicado el
pasado mes por «Le combat syndicaliste», órgano de la sección francesa de la AIT, mira
alrededor. Elizalde, desde «Bici», recoge un bandera y distingue estilos.
Algunas siglas no son fronteras
( ... ) Recuerdo, en el 1936, llegar a
Barcelona con un carnet de una central sindical afiliada a la AIT. El que me recibió no
quería darme el de la CNT sin un lugar de trabajo. No fui a Barcelona a trabajar sino a
luchar y siendo de una central sindical con base en la AIT, los acuerdos decían que al
pasar de un país a otro se debía canjear el carnet.
Por fin se tomaron acuerdos que responden a la realidad M vivir cotidiano: para ser de la
CNT se ha de estar en España y en un lugar de trabajo o justificar que se vive sin
explotar a nadie. Para ser de la AIT no se necesita ni ser español, ni extranjero, ni
exiliado.
Que un político se diga extranjero o exiliado tiene su razón de ser. Pero que un anareo
o un cenetista se diga extranjero, o exiliado, es un contrasentido. La CNT no es patriota,
la AIT no puede ser patriota y los anarcos todavía menos. Con que tratemos de ver
claramente en nosotros mismos, sin tener que ir a lo pasado, y vayamos hacia el porvenir.
AIT es lo que dice: Asociación Internacional de los Trabajadores.
Que se luche para trabajar lo menos posible y que en esa lucha se vaya preparando la
mentalidad de todos los productores, que se vaya viendo lo que es trabajo productivo y
trabajo engorroso. Más que prepararse para saber cómo se hace un sabotaje, vale
prepararse para saber cómo trabajar lo menos posible para otro
(«El Pelao»)
Reconstruir la AIT
1. El apoyo internacional a la CNT es vital por varias razones: a) material y financiero,
para que suba la moral de los compañeros españoles con la solidaridad en otros países;
b) para contrarrestar los apoyos que reciben los partidos de izquierda; c) para contribuir
al desarrollo sindicalista intercambiando ayudas e informaciones sobre la influencia M
capitalismo.
2. No existe actualmente un apoyo internacional efectivo y, ni la AIT, ni el movimiento en
el exilio, pueden ofrecer absolutamente nada. Sin embargo existe una indudable reserva de
apoyos por parte de los simpatizantes de la CNT en todos los países.
3. No debemos apoyarnos en otro movimiento más que en el de los anarquistas. Todo apoyo
de las «Trade Unions» y demás será utilizado en su beneficio o se deberá a presiones.
¿Qué podemos hacer? Es posible reconstruir la AIT. Primero hay que abandonar la
pretensión de que está compuesta por movimientos obreros realmente sindicalistas y hay
que superar toda burocracia inerte o influencia reformista. En segundo lugar, hay que
reconstruirla sobre la base de una actividad real y buscar medios para que
anarcosindicalistas de diversos países, y no sólo de España, se afilien efectivamente a
la organización según su oficio y según una estructura como la de la CNT. Excepto en
aquellos países donde existan auténticas organizaciones de este tipo, hay que abandonar
la idea de organizaciones de propaganda de la AIT ( ... ).
(Albert Meltzer)
Otra opinión, otro otro estilo
Hemos leído en una revista de reciente aparición en Madrid: «En tercer lugar, la
burocratización de la misma AIT durante estos años de repliegue le impidió estar
presente a tiempo en el resurgir de las corrientes autogestionarías y antiautoritarias
de] movimiento obrero ( ... )».
A fuerza de «pedalear como un sordo» apenas sí se ve la carretera... No digamos a los
lados y lo que quedó atrás...
Una tercera de las causas de la situación de la AIT se «debe a su propio burocratismo
... ». Valdría más pararse a la sombra de un árbol y reflexionar un poco, que no
emborracharse de asfalto. Exilio... exilio... Ayer, «la escuela de¡ terrorismo», tan
caro a los franquistas. Hoy la «Cerrazón específica» para cultivo de todos los
males... Los tiempos han cambiado, pero no tanto como a simple vista parece.
Si la AIT es pequeña ninguna culpa tiene X (*), ni Y, ni Z, ni A, ni los B, ni los C,
ni.... ni... Unicamente los irascibles «ortodoxos» cenetistas exiliados. Ninguna culpa
la H, ni los 1, ( ... ).
Ninguna culpa tienen todos los que ahora, después de levantarle la cola al
gato descubran su sexo, y se llenan la boca con el resurgimiento de la CNT, pero que
cuando iba perseguida, arrastrada, dejando jirones en todos los rincones de la tierra, no
hicieron más que burlarse de
los flusos de «cerrazón específica» que pretendían mantener dos entelequias: la CNT y
la AIT.
Pero lo que faltaría averiguar es dónde pedaleaban los que tan fuerte lo hacen ahora. Ya
que por nuestra parte, habiendo hecho nuestro trabajo en el momento oportuno contra el
capitalismo y el fascismo en la propia España, en el exterior ya llevamos cuarenta años
que pedaleamos y en este pelotón no estábamos más que los que éramos; los otros...
(T. Marcellán)
Preferimos omitir los nombres de los «culpables». Sobran jueces, nosotros informamos.
(Nota de BICI).
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