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REVISTA DE COMUNICACIONES LIBERTARIAS

Año 1 Núm. 3 Enero 1978

Sobre la polémica ideológica en la CNT

Algunos amigos y compañeros nos han reprochado la publicación indiscriminada en nuestro n.º 2 de documentos. muy críticos sobre las actuales ideológicas en el seno de la CNT.

Cierto es que la mera reproducción de textos sin una presentación expositiva, lejos de aclarar el debate, llega a oscurecerlo, como pudo ser el caso de los documentos tomados de Askatasuna, revista libertaria vasca muy discutida en la CNT de Euskadi, o del último texto aparecido en el dossier, que bajo el título «Trabajador» circula apócrifamente atribuido al sector «sindicalista puro» de la CNT catalana; o, en fin, las limitaciones y premuras que en una revista autogestionaria y aún con escasa experiencia obligaron a acumular primero y luego extractar textos de orígenes tan dispares.

Pero no compartimos la idea de que debamos excluir de las páginas abiertas de BICICLETA esos «trapos sucios que la CNT debe lavar dentro»: en primer lugar, porque desgraciadamente no siempre se lavan, sino que se acumulan hasta pudrirse, en nombre de un triunfalismo ortodoxo que creemos contraproducente; y además porque, como libertarios, no creemos que ninguna organización obrera, y menos que ninguna la CNT, deba tener intimidad oculta ante los trabajadores. Tal retraimiento trae más perjuicios que beneficios. Además, los textos reproducidos eran todos públicos, y circulaban ampliamente en las Ramblas barcelonesas, en el Rastro madrileño o en los bares de Sestao, y desde luego en sindicatos confederales y asambleas de fábrica de toda la geografía ibérica.

El debate vivifica

Tampoco hacemos nuestra la «postura del avestruz», negando que existan polémicas en la CNT. Habrá quien no crea en ellas, pero haberlas, hailas. Y son signos de vida. La perfección es la muerte.

Una prueba contundente es el dinamismo combativo y asambleario del Sindicato de Comercio de Madrid, tras afrontar, aun a riesgo de medidas disciplinarias siempre discutibles, los problemas de una polémica ideológica entre el anarcosindicalismo y el llamado marxismo-consejismo.

Véanse en cambio los resultados de los sucesivos aplazamientos de la Local de Madrid para abordar en un Pleno de militantes los problemas de fondo suscitados para cumplir el mandato de elección de un nuevo secretariado del comité nacional.

Sobre este tema (que con el del liderismo en general aplazamos para un estudio más meditado y sereno una vez que la propia CNT se haya pronunciado), recibimos sendas y largas cartas de compañeros de Extremadura, que nos vemos obligados a extractar: «... Recientemente he estado en Madrid. He recibido un duro golpe, pues la lucha interna en Madrid es fatal para la organización, me refiero a las distintas «camarillas» en su lucha por el Comité Nacional... Es cierto y todos lo sabemos que la CNT es una organización abierta y que siempre ha habido problemas entre sindicalistas y anarquistas, también es verdad que siempre ha existido el entrismo de los grupos marxistas, pero no es menos cierto que la CNT como organizacion y el anarcosindicalismo como forma de lucha siempre han estado por encima de todo... Dejemos las luchas internas... entre todos los libertarios, ¡salvemos a la Confederación!» (carnet confederal 3.301, de Badajoz). Para superar esas luchas internas, creemos que debe empezarse por conocer su existencia, y a ese conocimiento y superación siguen abiertas nuestras páginas.

Despersonalizar los Comités

También de la Regional Extremeña escriben proponiendo como nueva solución organízativa a tan descorazonadoras disputas por un supuesto «poder confederal, que se elija para los cargos, no a personas, sino a sindicatos que se responsabilicen colectivamente, de manera que no se personalizaran los comités ni quedaran desbordados de trabajo (con el riesgo de tendencias a liberar secretarios retribuidos, desfigurando así la CNT), sino que cada Sindicato responsabilizara a su vez a un colectivo de militantes amplio y rotatorio, con lo que la participación en tareas representativas sería mayor, y el control más constante y cotidiano por el propio Sindicato, además del general y decisorio de toda la Confederación. La propuesta es sugestiva, aunque también tiene sus inconvenientes. Pero son temas que sólo la propia CNT puede y debe resolver soberanamente. Aquí no podemos sino mantener estas páginas abiertas de par en par a toda información de interés para el movimiento obrero y libertario, aceptando críticas, pero no atacando más magisterios que el aprendizaje permanente de la vida misma.

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