El
jueves 8 de diciembre, en el Palacio Municipal de los Deportes de Barcelona, tuvo lugar un
mitin de la CNT barcelonesa contra el Pacto de La Moncloa y contra las elecciones
sindicales. En los ambientes cenetistas y libertarios, el mitin había despertado cierta
expectación. El motivo de dicha expectación era el hecho de que el acto había sido
organizado y asumido por la Federación Local de Sindicatos de Barcelona, en la que,
según se dice entre los cenetistas, se agrupan y trabajan actualmente los sectores más
libertarios de la organización confederal.
Se trataba pues, para muchos, de una prueba de fuerza. Una asistencia reducida al mitin
hubiera significado un triunfo de la corriente sindicalista -«o sindicalera» y
reformista- de la CNT de Barcelona. Una asistencia importante, hubiera sido un triunfo de
los anarcos. Para el colectivo que redacta esta información, ese criterio era absurdo, o
cuando menos, simplista. Pensamos que no se trata de eso. Pero en fin, para los criterios
antes citados, el mitin fue un rotundo éxito anarquista. En efecto, más de 10.000
personas llenaron todas las plazas del reciento.
Intervinieron diversos representantes -demasiados- de los sindicatos. También habló el
secretario de la Federación Local de Barcelona y el secretario del Comité Regional de
Cataluña. Sería una auténtca «pasada» pormenorizar los extremos de las
intervenciones. Todas en contra del Pacto de La Moncloa y en contra de las elecciones
sindicales. Punto este último un poco problemático, porque si bien la CNT en todas sus
manifestaciones públicas se muestra contraría a las elecciones sindicales, hay gente que
está participando. Bastante gente. Oportunismo, se llama la figura.
Pero entrando en el fondo del asunto, tenemos que decir que las intervenciones, además de
excesivas por su número, fueron excesivas por su demagogia. Demasiada verborrea contra el
Pacto de La Moncloa y contra las elecciones sindicales, y poquísima -nula- alternativa,
como también poquísimo -nulo- análisis serio sobre estos dos temas. Se grita mucho pero
se asume poco.
A pesar de todo, la cosa no estuvo demasiado mal. Cuando ésto se escribe -15 de
diciembre-, continúa en funciones la misma Federación Local, mal que les pese a las
corrientes reformistas y «sindicaleras». En suma, el mitin fue una reafirmación ácrata
frente a los reformistas. Pero por lo demás fue poco éxito. Un éxito, pero menos.
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